Uno de los conflictos recurrentes en The Flash es el paternofilial. Barry Allen (Grant Gustin) tiene aquí nada menos que tres padres. El biológico, Henry Allen (John Wesley Shipp) -recordemos, el Flash de la serie de los 90- su padre adoptivo, Joe West (Jesse L. Martin) y su padre vocacional, el Harrison Wells (Tom Cavanagh) de Tierra-2, el ídolo nerd de Barry. Los tres opinan y se preocupan -a su manera- sobre lo que debe hacer Barry para derrotar a Zoom (Teddy Sears). El héroe cree que es demasiado peligroso recrear el accidente del acelerador de partículas, pero la ausencia de Flash provoca que Zoom mate a varios policías. Esto nos lleva, una vez más, a pensar en la famosa frase de Spiderman: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Barry se siente culpable por las muertes, se somete al experimento de Wells... y parece morir. Sabemos que no es así, pero será interesante descubrir dónde está Barry y cómo conseguirá volver.

CAPÍTULO ANTERIOR: BACK TO NORMAL
No hay comentarios:
Publicar un comentario