En la ecuación del amor siempre hay una incógnita que, al ser despejada, puede convertirse en felicidad o en sufrimiento. El amor no correspondido puede ser difícil de asumir, pero incluso si los sentimientos son recíprocos se puede acabar experimentando desengaños, infidelidades, o desavenencias por incompatibilidad de caracteres. Hemos visto muchas comedias románticas sobre estos asuntos, pero me parece muy original convertir lo romántico en terror, cosa que consigue el director y guionista Curry Barker -otro joven cineasta nacido en Youtube- en la estimulante Obsession (2016), un auténtico festín de terror y mal rollo sobre el amor romántico. La historia nos presenta al pusilánime pero bienintencionado Bear (Michael Johnston), que lleva años enamorado en secreto de Nikki (Inde Navarrette) sin atreverse a declarar su amor para saber de una vez si es correspondido o no. Es entonces cuando, de forma inocente, Bear compra un extraño juguete, un 'sauce del deseo', en una tienda esotérica y pide que Nikki le ame más que a nadie en el mundo. Cuando el deseo parece cumplirse, comienzan a ocurrir cosas tan extrañas como terroríficas. La película se convierte entonces en una sucesión de momentos inquietantes que van aumentando su intensidad hasta el terror extremo y el gore muy violento. Barker ha creado un guión muy inteligente, lleno de giros macabros y crueles, con los que acaba construyendo una comedia de humor negrísimo, en la que todo parece turbio -el propio protagonista es presentado como un incel- y todo se cuestiona: el amor, sí, pero también la amistad, las relaciones laborales y la sociedad en general. Detrás de la cámara, Barker demuestra una capacidad tremenda para fabricar sustos, pero también para crear atmósferas inquietantes e imágenes verdaderamente aterradoras. El mecanismo argumental puede ser clásico y remite a relatos como El diablillo de la botella, La pata de mono o un episodio de The Twilight Zone, pero a partir de esto, los planteamiento de Barker son muy originales, frescos y divertidos, con un punto de mala baba que, más que criticar las relaciones tóxicas, hace una parodia del amor romántico idealizado y visto como una entrega total, sirviéndose de una deslumbrante interpretación de Inde Navarrette. Y a pesar de su originalidad, también podemos inscribir Obsession en cierta tendencia del terror reciente, con películas como Smile (2022), Háblame (2002) o Weapons (2025), cintas que comparten el elemento sobrenatural, la idea de una maldición, el terror violento y extremo, y los toques de humor negro y comedia. Obsession es un festival y una de las experiencias en salas más entretenidas de este 2026. De la carcajada al grito.

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