Mostrando entradas con la etiqueta The Amazing Spiderman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Amazing Spiderman. Mostrar todas las entradas

LA MUERTE DE GWEN STACY (THE AMAZING SPIDERMAN #121-122)

Spiderman de Steve Ditko
Peter Parker era un pringado. El típico empollón, cuyo mayor pecado era ser más inteligente que los demás, y demasiado sensible en comparación con los otros chicos. Tímido, antisocial y marginado, Peter se pasó el instituto soñando con ser aceptado y evitando la burlas de Flash Thompson. Peter Parker éramos todos nosotros. Pero cuando una araña radioactiva -ahora mutada genéticamente- se cruzó en su camino, todo cambió. Los superpoderes que obtuvo -la fuerza proporcional de una araña- le convirtieron en el héroe que todo chaval quiere ser. Pero Spiderman nunca fue un superhéroe de esos que estrechan la mano del Presidente en la Casa Blanca: todo lo contrario, el trepamuros fue originalmente tratado como un criminal por la policía y rechazado por The Avengers y Los Cuatro Fantásticos. Pero lo peor es que, a pesar de ser un héroe, de ser superfuerte, Peter Parker debía fingir que seguía siendo el pringado de siempre para proteger a sus seres queridos. Para evitar que se repitiera lo ocurrido con su tío Ben. Peter llevaba sobre sus hombros una gran responsabilidad.

Spiderman de John Romita Sr.
Tras el instituto, comenzó una nueva vida para Peter. Y el símbolo de ese cambio era una chica rubia, guapísima y tremendamente inteligente. Era perfecta para Peter. Gwen Stacy realmente representaba todo lo que nuestra imaginación podía llegar a soñar. Y aunque durante mucho tiempo la vida amorosa de Parker se dividió entre ella y Mary Jane Watson (otro pibón de escándalo) todos sabíamos que el amor, de verdad, ese que sólo llega una vez en la vida, era Gwen. Y quizás nos sentimos algo incómodos cuando Peter consiguió, por fin, conquistar a Gwen. Nos lo habían presentado como a un perdedor. Nunca creímos que sería capaz de enamorar a la chica perfecta. Pero lo hizo y con él todos conocimos lo que debe ser amar de verdad... y ser correspondido. 

La muerte de Gwen
Lo malo es que eso duró poco. Lo malo es que en la médula de un personaje como Peter Parker está la tragedia. Gwen murió a manos del peor enemigo de Spiderman, el Duende Verde. Y nada volvió a ser igual. La muerte de Gwen Stacy no sólo fue devastadora para Peter Parker. No sólo rompió el corazón de todos nosotros, los lectores. No sólo habíamos perdido a la chica perfecta. Habíamos perdido la inocencia. La capacidad de creer en el amor. Habíamos tenido entre nuestros brazos a la mejor chica de todas, y en 24 páginas de un tebeo de 1973 nos la quitaron.


Peter nunca volvió a ser el mismo. El Universo Marvel nunca volvió a ser el mismo. Kurt Busiek y Alex Ross eligieron ese momento -en su obra maestra Marvels (1994)- para marcar el fin de la inocencia de un universo de ficción entero. Tras la muerte de Gwen llegaron esos antihéroes cínicos que ahora son la norma: The Punisher, Wolverine... hasta llegar a Venom.


En la última versión cinematográfica -The Amazing Spiderman (Marc Webb, 2012)- decidieron contarnos el momento más aciago que ha vivido nunca un superhéroe. En el corazón de esa película late de nuevo la historia de amor por esa chica irrepetible encarnada a la perfección por Emma Stone. Y en nuestros ojos, bajo las estúpidas gafas 3D, y a pesar de lo fallida que es la película, se asomaron las lágrimas al contemplar la escena de esa muerte que ya conocíamos sobre el papel. 


Porque Gwen Stacy no es sólo un personaje de ficción. Es todas esas chicas que parecían perfectas, pero nos han abandonado. Y como Peter Parker, podremos rehacer nuestras vidas, pero nunca olvidaremos. Sólo nos queda aprender a vivir con el dolor. Con la ausencia. Con el vacío que has dejado en mi vida, Gwen

THE AMAZING SPIDER-MAN 2: EL PODER DE ELECTRO (MARC WEBB, 2014)


-ATENCIÓN SPOILERS-

Si Marc Webb fue elegido para sustituir a Sam Raimi como director y reiniciar la versión cinematográfica de Spider-Man no fue por su habilidad para las escenas de acción, ni por su experiencia con los efectos especiales, ni porque su apellido suena igual que telaraña (web).


Marc Webb demostró en 500 días juntos (2009) que tenía la habilidad de crear un personaje femenino capaz de enamorar no sólo a Peter Parker, sino a nosotros. En aquella película, Summer (Zooey Deschanel) era la personificación de la chica ideal por la que se siente el amor más perfecto: el que nos hace sufrir. Summer le rompe el corazón a Tom (un Joseph Gordon-Levitt que podría haber sido un Peter Parker genial, pero acabó siendo Robin) y por eso sabemos, en el fondo, que siempre será la chica de su vida.


En The Amazing Spiderman (2012) esa chica es Gwen Stacy (Emma Stone). El corazón de esta primera aventura del arácnido no es el padre ausente de Peter Parker (Andrew Garfield), ni la muerte de su tío Ben (Martin Sheen), ni su batalla con el muy humano Lagarto (Rhys Ifans) sino su relación con esa chica perfecta. Y el mayor reto para el héroe será no romper la promesa que hizo al Capitán Stacy en el momento de su muerte: mantenerse alejado de la mujer que ama, sabiéndose correspondido. 


Si la idea detrás de Spiderman (1962) es que cualquier lector podía -por fin- identificarse con el primer superhéroe adolescente que protagoniza su propio cómic, Gwen Stacy era la novia que todos soñamos con tener. Su máxima expresión la encontramos en los lápices de John Romita Sr. un artista que ejercitó sus músculos en historietas de corte romántico, que dibujaba unas chicas muy guapas, y que junto a Stan Lee consiguió la mezcla perfecta para la aventura juvenil: acción superheróica y romance. La actriz Emma Stone era ideal para encarnar al personaje (a pesar de ser pelirroja como Mary Jane Watson) tras demostrar que daba el perfil de chica guapa, pero lista y cercana, en películas como Superbad (Greg Mottola, 2007) y Zombieland (Ruben Fleischer, 2009).


The Amazing Spiderman 2: El poder de Electro comienza enseñándonos el mecanismo de un reloj de pulsera y su clímax ocurre dentro de la torre de otro reloj. Porque el tiempo se acaba para Gwen Stacy, cosa que ella misma presiente y predice en su discurso de final del instituto. Su relación con Peter significa exponerse al peligro, y por eso ambos luchan contra sus sentimientos para separarse. En una escena muy tierna, intentan ser sólo amigos, y para ello buscan reglas que pongan freno a lo que sienten: nada de palabras bonitas, no mirarse a los ojos, y evitar pequeños gestos -como el rascarse la nariz por una alergia- que el otro ha terminado por adorar. Gwen insiste en que sus vidas están en puntos diferentes, y busca una excusa para alejarse. Irse a otro país es la única forma que se le ocurre para escapar. Es lo que le dice su cabeza, pero al mismo tiempo, su corazón la lleva a realizar actos contradictorios y temerarios. Porque lo que se interpone entre ambos no es más que una máscara. Y eso es lo que diferencia a Spiderman de todos los demás superhéroes.