LAS CORRIENTES -INSATISFACCIÓN


Las corrientes
(2026) comienza con dos acciones contradictorias, que se muestran al espectador de forma visual y sin diálogos: la protagonista, Catalina -Cata para unos, Lina para otros-, recibe un premio y luego se deja caer en el agua de un río. Este extraño comportamiento es el que resume la película y el que marca el tono del relato de la directora y guionista argentina Milagros Mumenthaler. Siempre veremos a Catalina -estupenda e hipnótica Isabel Aimé Gonzalez Sola, que parece una joven Isabelle Adjani- desde fuera y como espectadores tendremos que interpretar lo que ocurre dentro de ella. ¿Por qué una mujer se deja caer a un río? El argumento nos mostrará entonces la vida de Catalina, su pareja (Esteban Bigliardi), su hija (Emma Fayo Duarte), su suegra (Claudia Sánchez), su compañera de trabajo (Ernestina Gatti), una vieja amiga peluquera (Jazmín Carballo), o incluso su madre (Sara Bessio); y como detectives iremos buscando las razones de la insatisfacción. Una idea, la de que una mujer puede sentirse desgraciada aunque su vida parezca perfecta que va a la contra de las leyes del melodrama, en las que la heroína mantiene siempre su integridad y pureza moral a pesar de que sufre una desgracia tras otras. La película de Mumenthaler es espléndida, sensible y misteriosa, visualmente brillante -la fotografía es de Gabriel Sandru-, un estudio de personaje fantástico y estimulante, lo que no impide digresiones como la estupenda secuencia del faro. La forma en la que Mumenthaler utiliza el agua en la película parece conectar su cinta con otros títulos dirigidos por mujeres, como El agua (2022) de Elena López Riera, y mencionemos también la tremenda casualidad de que la protagonista de la estupenda Apuntes para una ficción consentida (2026) de Ana Serret Ituarte también se lanza a un río, también se deja llevar por la corriente y también lo hace en Suiza. Y según se va desenrollando la historia de Las corrientes, nos encontramos una historia sobre los miedos, las fobias y sobre cómo estos pueden acabar paralizando a una persona e incluso, heredarse de madres a hijas, una idea presente también en la reciente novela de Desirée de Fez, No la dejes sola y en su ensayo Reina del grito, publicados por Blackie Books. Las corrientes es una de las revelaciones del año, una película misteriosa y visualmente arrebatadora sobre la insatisfacción existencial.

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