Proyecto salvación (2026) es una de las mejores experiencias cinematográficas que se pueden tener. Una película para todos los públicos, con una historia épica de ciencia ficción, que se apoya en unos estupendos personajes y que tiene drama, acción y sobre todo humor, además de un mensaje positivo y esperanzador. Poco más se puede pedir. Su título en castellano esconde el original en inglés, Project Hail Mary, proyecto ave María, que no tiene demasiado que ver con la religión católica -aunque la película nos hable de un milagro y su protagonista se llame Grace, gracia- sino con una expresión propia del fútbol americano: se conoce como un pase de Hail Mary cuando un equipo se la juega al todo o nada, cuando ya no queda tiempo en el reloj del partido, y las posibilidades de ganar son mínimas. De eso precisamente va esta película: el científico y profesor de instituto Ryland Grace (Ryan Gosling) es el encargado de llevar a cabo una peligrosa misión en el espacio para salvar al Sol que nos da luz, calor y energía. Y tiene muy pocas posibilidades de conseguirlo, y ninguna de salir con vida. Detrás de esta premisa está la novela de 2021 de Andy Weir, conocido autor de El marciano (2011) llevada al cine por Ridley Scott con Matt Damon, escritor capaz de imprimir una verosimilitud científica a sus relatos, lo que no está reñido con el dibujo de personajes muy humanos. El encargado de adaptar dicho texto es otro autor interesante, Drew Goddard, guionista y director que participó en series televisivas míticas para pasar luego al cine con títulos como Monstruoso (2008), La cabaña en el bosque (2011) o la mencionada adaptación de El marciano (2015). Por último, detrás de la cámara hay dos tipos especialmente dotados para la comedia como Phil Lord y Chris Miller, autores de la estupenda La Lego película (2014) o de las magníficas cintas animadas sobre Spider-Man y su spider-verso. Tres talentos que se conjugan para darle forma a una magnífica historia en la que los efectos especiales brillan -siempre bajo la alargada sombra de 2001: Una odisea del espacio (1968)- pero que se apoya en personajes muy bien escritos -con mucho sentido del humor- y en la que brilla un actor que es una estrella de cine, Ryan Gosling. Le acompaña un reparto estupendo, empezando por una brillante Sandra Huller, que saca petróleo de los relativamente pocos minutos que tiene su personaje, y continuando con la voz -en la versión original- de James Ortiz, como Rocky. Hay además pequeños papeles para Lionel Boyce -muy divertido como Carl-, Ken Leung y Milana Vayntrub, que, aunque apenas son cameos, aportan humanidad al reparto de lo que tiene que ser una historia sobre el fin del mundo. A pesar de su extenso metraje -dos horas y media-, Proyecto salvación consigue implicarnos tanto con sus personajes, que no queremos abandonar la compañía de Grace y Rocky. Porque la película nos habla de la amistad y de cómo querer a alguien de verdad significa anteponer su bienestar al propio. El máximo sacrificio.

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