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LEGION -TEMPORADA 1- CHAPTER 8


CHAPTER 8 (29 DE MARZO DE 2017) -AVISO SPOILERS- 

Es el season finale de la primera temporada de Legión el episodio más "X-Men"de todos los que hemos visto. Esto sobre todo porque el argumento ocurre en el mundo "real" y no en el engañoso plano astral en el que se han venido enfrentado David Heller (Dan Stevens) y su enemigo, el Rey Sombra. Estamos ante una suerte de epílogo, que marca las posibles coordenadas de una segunda entrega que ya está confirmada. Se recupera la amenaza de la División 3: los intentos gubernamentales de controlar a los peligrosos mutantes es un tema recurrente en la ficción sobre estos superhéroes de la Marvel. Vuelve el interrogador, Clark (Hamish Linklater), como el nuevo enemigo a batir, sediento de venganza tras sufrir terribles quemaduras. Pero un estupendo flashback evita que el villano se convierta en un personaje plano: se nos muestra a Clark como una víctima, un hombre querido por su pareja y por su hijo adoptado. Que Clark sea homosexual no es casualidad: los mutantes siempre han sido una metáfora de los marginados, lo que justifica el cambio de actitud que veremos en él a favor de los mutantes. Vestido completamente de rojo, con un bastón con cabeza de lobo en plata, Clark funciona más bien como un revulsivo que obliga a los mutantes protagonistas a replantearse sus objetivos. ¿Será la doctora Melanie Bird (Jean Smart) una líder como el pacífico profesor Charles Xavier o una amenaza como Magneto? Su discurso, comparando a la Humanidad con los extintos dinosaurios, apunta a lo segundo. Por otro lado, vemos escapar al Rey Sombra, tras confirmarse que los poderes de Syd Barret (Rachel Keller) -un par de canciones de Pink Floyd en este capítulo confirman el homenaje que es el nombre de la chica- funcionan como los de Pícara/Rogue. El primer beso -real- entre Syd y David es el momento cumbre que cierra su trama amorosa, aunque eso posibilite la liberación del demonio de los ojos amarillos. El que le veamos perderse en la carretera, habiendo poseído al excéntrico Oliver Bird (Jemaine Clement) es una buena razón para ver la segunda temporada de Legión

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LEGION -TEMPORADA 1- CHAPTER 7


CHAPTER 7 (22 DE MARZO DE 2017) -AVISO SPOILERS-

Se puede admitir que Legión no cuenta nada nuevo, pero también hay que darle crédito a Noah Hawley -y a sus directores- por buscar la originalidad en cómo se cuenta lo de siempre. En este penúltimo episodio de la primera temporada, toca poner las cartas sobre la mesa. Se confirma que el malvado hasta ahora conocido como el demonio de los ojos amarillos ha sido siempre Amahl Farouk, el Rey Sombra, creado en los cómics en 1979. Su naturaleza y su forma de actuar, se verbaliza claramente en un episodio que explica todos los misterios de la temporada, lo que facilita las cosas al espectador. Pero esto se hace de una forma divertida -con humor- y bastante autoconsciente. Descubrimos que los tres últimos episodios transcurren en el plano astral, con el tiempo real detenido entre que una metralleta dispara contra los protagonistas y lo que tardan las balas en impactar en sus blancos: David Haller (Dan Stevens) y Syd Barret (Rachel Keller). La narración de todo esto está llena de buenas ideas: la excentricidad de Oliver Bird (Jemaine Clemente) -que quiere montar un cuarteto musical, o se imagina que convive con Julio Verne-; la conversación que un atrapado David mantiene con su parte racional y que esta tenga acento británico -Dan Stevens es británico, participó en Downton Abbey, y en esta serie adopta el acento estadounidense-; la explicación en pizarras de la historia de Farouk, que da paso a una animación sobre el origen de David -que apunta claramente a que su padre es Charles Xavier (Patrick Stewart)-; la utilización de un personaje insignificante, Rudy (Brad Mann), el de las babas, que ha estado ahí desde el principio, como desencadenante del clímax. Precisamente, el clímax resulta único, también por sus extravagantes ideas: cómo Oliver Bird comienza a dirigir el bolero de Ravel para detener las balas, pieza clásica en crescendo que se convierte en una extraña versión de una fanfarria superheroica para acompañar las imágenes de la apoteosis de David; el blanco y negro de las gafas para ver la realidad -como las de Están vivos (John Carpenter, 1988)- da pie a una película muda, incluso con intertítulos, de terror expresionista, en la que Aubrey Plaza sigue estando fantástica. Por último, el momento en el que David, tras descubrir la verdad -que ha sido parasitado toda su vida por Farouk- se libera de sus problemas mentales, resucita, se hace con el control de sus poderes, y detiene las balas como Neo en Matrix (Las hermanas Wachowski, 1999); salva a la chica con un giro protector como el Conductor (Ryan Gosling) en Drive (Nicholas Winding Refn, 2011), y con el arco halo en la cabeza -como una corona de espinas- acaba pareciendo incluso una figura crística.

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LEGION -TEMPORADA 1- CHAPTER 6


CHAPTER 6 (15 DE MARZO DE 2017) -AVISO SPOILERS-

Impresionante este episodio de Legión, que sirve como buena referencia de sus mayores virtudes y también, quizás de su único defecto. Lo bueno y lo malo lo podemos resumir en la premisa de este sexto capítulo: todo vuelve al origen. Regresamos a la primera entrega, al psiquiátrico en el que conocimos al protagonista y al resto de personajes. Todo parece repetirse, aunque de forma un poco distinta, en palabras de Syd Barret (Rachel Keller). Tras la "revelación" del episodio anterior, la trama se resetea y lo bueno es que todo parece fresco y nos invita a preguntarnos si estamos en la vida real o en una nueva ilusión. En la parte negativa, Legión no avanza, sino que su historia, en lugar de con una línea recta podría ser dibujada con círculos concéntricos. Aceptando esto, aplaudo la decisión de dejar al margen a David Heller (Dan Stevens) y darle el protagonismo a Syd Barret, que es la que comienza a percibir que "algo está mal". Somos espectadores veteranos y sabemos que esta recreación del psiquiátrico que vimos al inicio no es más que otra trampa mental del gran villano de la serie, el demonio de los ojos amarillos. La forma de revelar esta información me parece absolutamente cautivadora: el antagonista adopta la forma de Lenny Busker -fallecida hace ya tiempo- a la que da vida una Aubrey Plaza inteligente, divertida y sexy -en lo que debe ser uno de los mejores papeles de su carrera- y en una secuencia musical, Lenny se pasea por los escenarios de la serie, de la psique torturada del héroe -la cocina en la que explotan los poderes de David Haller, la consulta de su psicoterapeuta- jugando y bailando al son de una versión del tema Feeling Good de Nina Simone con la estética de una cabecera de un film de James Bond. Una forma original, sutil y divertida de decirnos lo que está pasando. Hay que destacar también las soluciones visuales para mostrarnos el paso de lo "real" al sueño -dentro de otro sueño- que utilizan los decorados -casi teatrales- y los efectos especiales prácticos -trucos de cámara a lo Michel Gondry- como cuando Cary Loudermilk (Bill Irwin) aparece en un bosque todavía en su cama; o cuando Syd Barret flota eternamente hasta aterrizar en su almohada; o el hermoso stop motion de las plantitas que florecen al ser regadas por la doctora Melanie Bird (Jean Smart).

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LEGION -TEMPORADA 1- CHAPTER 5


CHAPTER 5 (8 DE MARZO DE 2017) -AVISO SPOILERS-

El cliffhanger de este quinto episodio de Legión se veía venir desde el principio. Un giro -esperado- que nos hace creer que todo lo que hemos visto solo existía en la mente del protagonista, David Haller (Dan Stevens). Una sorpresa para la que ya estábamos preparados, tras precedentes como El club de la lucha (David Fincher, 1999) o la reciente Mr. Robot (2015). La -supuesta- revelación es que los personajes que rodean a Haller tienen en realidad otros roles en lo que suponemos es "la vida real". Por ejemplo, Lenny (Aubrey Plaza) estaría viva y sería la terapeuta de un centro psiquiátrico en el que estarían ingresados todos. Esto me recuerda al final de El Mago de Oz (1939) en el que personajes como el Espantapájaros o el León son trasuntos de personas que Dorothy (Judy Garland) conoce en la vida real, en Kansas. Pero lo más probable es que esto sea una nueva fantasía creada por Haller, que en este mismo episodio ha demostrado la capacidad de generar sus propios espacios casi reales: esa habitación blanca -muy Kubrick- en la que tocar a Syd Barret (Rachel Keller) está permitido. Habrá que ver qué cuentan en el sexto capítulo para comprobar la verdad. Antes de esto, el episodio adquiere un estimulante tono de película de terror, de pesadilla, un poco como el reino onírico de Freddy Krueger (Robert Englund) en Pesadilla en Elm Street (Wes Craven, 1984). Solo que aquí los monstruos son el Demonio con los ojos amarillos y Angry Boy. 

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LEGION -TEMPORADA 1- CHAPTER 4


CHAPTER 4 (1 DE MARZO DE 2017) -AVISO SPOILERS-

Si algo está demostrando Legion en 4 excelentes episodios, es que la temática superheroica en la ficción audiovisual -cinematográfica o televisiva- está lejos de estar agotada. La serie de Noah Hawley propone una mirada fresca y original de los sobadísimos X-Men. Los poderes de David Heller (Dan Stevens) que le permiten crear realidades mentales, volver al pasado de sus recuerdos y teletransportarse son oro puro en manos de Hawley, que los utiliza para proponer una narrativa no lineal en la que se mezcla el presente, el pasado y la fantasía. En este episodio, por un momento, se abandona la subjetividad de Heller, ya que son sus compañeros los que deciden buscarle: está oculto dentro de su cuerpo, en coma, y dentro de su psique, en paradero desconocido. Una voz en off -de Sy Barret (Rachel Keller)- nos guía a través de un tejido visual que entrelaza flashbacks e imágenes misteriosas: el inquietante niño enfadado materializado de un cuento infantil y el misterioso demonio de ojos amarillos. A este misterio se añade ahora el del Rey -King- un personaje que se ha camuflado en los recuerdos de David como un perro, y la doble identidad de Lenny (Aubrey Plaza) y Benny (Kirby Morrow) ¿Cuál es el verdadero? ¿A qué se debe esa duplicidad? No es la única. Un nuevo mutante se presenta aquí, lo que da fe de la maravillosa originalidad de los personajes de Legión: resulta que Cary (Bill Irwin) a quién ya conocíamos, escondía en su interior a Kerry (Amber Midthunder), una joven que protagoniza una de las mejores secuencias del episodio. Con la música de Feist, con el tema Undiscovered First, Kerry se enfrenta a sus enemigos, en la típica escena de acción superheroica,  mientras su álter ego, Cary, ejecuta un extraño ejercicio, repitiendo los mismos movimientos. Al mismo tiempo, otro nuevo personaje de la serie, Oliver Bird, baila. Sí. Baila. Oliver parece ser la pareja de Melanie Bird (Jean Smart) atrapado en una antigua escafandra, congelado, y oculto en una especie de limbo de mental. Interpreta a Oliver el cómico Jemaine Clement, de Lo que hacemos en las sombras (2014), Gentlemen Broncos (2009) y sobre todo Los Conchords (2007-2009). Estamos ante una serie única.

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LEGION -TEMPORADA 1- CHAPTER 3


CHAPTER 3 (22 DE FEBRERO DE 2017) -AVISO SPOILERS-

Ocurre también este tercer episodio de Legion en la cabeza de su protagonista. El argumento del segundo capítulo se repite prácticamente sin variaciones, aunque se hace un poco más claro. Estamos ante un viaje al subconsciente de David Haller (Dan Stevens) que visualmente se expresa como un viaje al pasado. A David le acompaña Syd Barret (Rachel Keller) -con la que en un momento de pausa intercambia impresiones sobre el intercambio de cuerpos que experimentaron hace poco, loq ue da pie a graciosos comentarios sobre sus cuerpos, sus genitales, que recuerdan al anime Your Name (2016)-. También viajan con David Ptonomy Wallace (Jeremie Harris) y la doctora Melanie Bird (Jean Smart), quienes intentan ayudar a David con sus poderes. Volvemos entonces a los mismos escenarios; el refugio de los mutantes en medio del bosque, la cocina donde explotan los poderes de David, la sala de interrogatorios gubernamental donde tienen prisionera a su hermana, la casa familiar donde se crío. David aparece en algún momento como un niño y sus terrores infantiles cobran forma en la materialización del inquietante protagonista del cuento sobre el niño más enfadado del mundo. Esa rabia es parte importante del personaje principal, cuyos poderes comienzan a perfilarse aquí como inmensos e incontrolables. Legion puede leer mentes, mover objetos e incluso teletransportarse. Mientras se desarrolla este viaje de descubrimiento, sigue apareciendo insistentemente el extraño demonio de los ojos amarillos, cuyas escenas tienen siempre el tono de una película de terror.

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LEGION -TEMPORADA 1- CHAPTER 2


CHAPTER 2 (15 DE FEBRERO DE 2017) -AVISO SPOILERS-

Determinar lo que es real y lo que solo es una fantasía dentro de la narrativa de Legión parece ser lo más importante en este segundo episodio de la serie creada por Noah Hawley -Fargo- basándose en un oscuro personaje de los cómics de X-Men. Varias líneas temporales, argumentales se mezclan con posibles ilusiones como piezas de un puzle que habrá que ir encajando. David Haller (Dan Stevens) es un poderoso mutante que ha escapado del control militar para refugiarse en un grupo de resistencia en el que la doctora Melanie Bird (Jean Smart) hace el papel del profesor Charles Xavier (Patrick Stewart/James McAvoy). Probablemente esta es la parte "real" del relato, aunque siempre podemos ser víctimas de un giro de guión. Para complicar las cosas, tenemos la sospecha de que el protagonista podría sufrir problemas mentales. Pero además, sus propios poderes mutantes son capaces de alterar la realidad que le rodea -como cuando escapa de la exploración tomográfica en la que se había quedado encerrado- por tanto ¿Qué es verdad en todo lo que vemos? Por un lado, Haller se somete a una especie de terapia de regresión -¿o son viajes en el tiempo?- que da pie a flashbacks -escenas con su padre- sobre su pasado, en los que incluso puede interactuar y en los que se permite la visita de otros personajes como Bird y Ptonomy Wallace (Jeremie Harris). En estos viajes al pasado la narración utiliza como leitmotiv una sesión de terapia con el doctor Poole (Scott Lawrence). Más dudas tenemos sobre la veracidad de la subtrama que incluye a Lenny Busker (Aubrey Plaza), personaje fallecido que claramente es una recreación de la mente de Haller. Lo que hace progresar la trama, finalmente, es la interacción con la misteriosa Syd Barret (Rachel Keller), ataviada en este episodio con un traje que remite claramente a Pícara (Anna Paquin) y sus icónicos guantes hasta los codos para evitar el contacto humano. Para darle sentido a todo este caos, Hawley le da un objetivo claro al héroe: salvar a su hermana, Amy Haller (Katie Aselton). Para mantener el interés, desperdiga misterios por el relato: el rostro en sombras del padre de David; el extraño cuento infantil que lee siendo un niño y que parece cobrar vida; el siniestro demonio de ojos amarillos.

CAPÍTULO ANTERIOR: CHAPTER 1

LEGIÓN: ¿POR QUÉ VALE LA PENA VER LA PRIMERA SERIE X-MEN?


Legión se podría definir como un cruce imposible entre Mister Robot (2015) y la versión cinematográfica de los X-Men (2000-2017). El protagonista de la historia es David Haller, interpretado por Dan Stevens -irreconocible con respecto a The Guest (2014)- un poderoso -y peligroso- mutante con problemas psíquicos. Esta combinación da como resultado una narrativa no lineal en la que se mezclan los flashbacks y unas supuestas alucinaciones: el personaje no se cree sus propios poderes mentales. Eso sin contar sus posibles problemas psíquicos, las drogas que le obligan a consumir y el montaje orquestado por una misteriosa organización gubernamental. En este último punto encontramos, de momento, la gran conexión temática con las películas, al proponer al mutante como un peligro para la sociedad que debe ser controlado militarmente o directamente eliminado. Pero no hay en el primer capítulo grandes escenas de acción, ni despliegues espectaculares de efectos especiales. La propia elección del protagonista impide que estemos ante "una de superhéroes": en los cómics originales, Legión es un personaje oscuro, más cercano a un villano. Fue creado en 1985 por Chris Claremont -guionista padre de los X-Men que conocemos- y un dibujante atípico, Bill Sienkiewicz. Poco tiene que ver el trazo de este con las enérgicas figuras de Jack Kirby, la claridad de John Romita Sr. o las proporciones perfectas de John Buscema. Sienkiewicz es un artista conocido por experimentar con diferentes técnicas -la pintura, el collage- en sus viñetas. Desarrolló su estilo en la tenebrosa Moon Knight (1980) y alcanzó su cenit en la miniserie de Frank Miller, Elektra: Asesina (1987). Un estilo gráfico perfecto para un personaje como Legión, figura atormentada y desdibujada por una grave enfermedad mental. Por cierto, en los tebeos David Haller es nada menos que el hijo del profesor X, Charles Xavier, interpretado por Patrick Stewart y James McAvoy en el cine.



Pero la razón más importante para ver esta serie es su creador, Noah Hawley, guionista con mucho a su favor tras el éxito de las dos temporadas de la estupenda Fargo (2015). En el primer capítulo ejerce de autor total, escribiendo y dirigiendo, lo que se traduce en una gran calidad. No estamos ante una mera explotación de una franquicia de éxito. Hawley propone una historia atemporal -no sabemos exactamente en qué época ocurren los hechos- con una estética muy cuidada, alejada de los fríos tonos azules de la primera trilogía X-Men de los noventa y más cercana al estilo retro de las precuelas. La temática de ciencia ficción permite a Hawley despegarse del realismo de la primera temporada de Fargo y desarrollar la riqueza cromática de la segunda -apuntemos que Michael Wylie, de Pushing Daisies (2007), está a cargo del diseño de producción-. La realización de Hawley está llena de ideas de planificación: transiciones entre secuencias que hacen uso del decorado, la utilización creativa de la iluminación, una escena de baile y un vibrante plano secuencia que nos lleva al final del episodio. La historia tiene un punto de vista subjetivo y psicológico que nos hace dudar -como el propio protagonista- de si lo que ocurre es real o una mera ilusión. Me encanta la presencia de la actriz Aubrey Plaza -Seguridad no garantizada (2012)- y Hawley recupera recupera a Rachel Keller -como Syd Barret, con nombre de homenaje a Pink Floyd y el rechazo a ser tocada de Pícara (Anna Paquin)- y a Jean Smart,  ambas de la segunda de Fargo. Propone además a David Selby como "malo en las sombras": fue villano ya en Falcon Crest (1981) y antes hombre lobo en Dark Shadows (1968). El gran misterio, en principio, es la identidad de un inquietante ser de ojos amarillos presente en varias escenas: yo apuesto por el Rey Sombra, Amahl Farouk, creado en los cómics en 1979 por Claremont y John Byrne, cuyos poderes mentales encajarían. Pero no sé qué conexiones tendrá Legión con la franquicia mutante cinematográfica. Dudo mucho que aparezca por aquí el Lobezno de Hugh Jackman. Ni falta que hace.