"HOMELAND" ME OFENDE COMO MUJER


-AVISO SPOILERS-

En una de las escenas más cruentas de la televisión reciente, el personaje Majid Javadi asesina a su exmujer clavando una botella rota en su cuello. Su crimen machista debe quedar impune en favor de la Seguridad Nacional de los Estados Unidos. Pero la repugnancia que pueda despertar semejante asesino en los personajes de la serie... se olvida rápidamente. La misma protagonista, Carrie Mathison, soporta sin problemas la presencia de Javadi con tal de sacarle información sobre la inocencia del objeto de su amor: Nicholas Brody. La escasa repercusión moral de un asesinato -así de brutal- en la serie, debería hacernos pensar en el papel de las mujeres en "Homeland".

Primero habría que preguntarse por lo obvio: qué razones llevan a que Carrie Mathison no pueda ser simplemente una mujer muy eficaz en su profesión. Al parecer, para que el personaje femenino sea "interesante" hay que añadir un trastorno psicológico (allí está "The Bridge"). Lo malo es que ese desequilibrio justifica que Carrie Mathison concentre todas las acusaciones hacia las mujeres que una mente machista pueda albergar: es emocionalmente inestable, prácticamente irracional, voluble, y poco fiable en su trabajo.

Durante la serie, Carrie sufrirá todo tipo de humillaciones relacionadas con los tópicos de lo "femenino". Sus compañeros masculinos no respetan sus opiniones (aunque siempre tiene la razón). Suele llorar o demostrar sus emociones públicamente (¡hace pucheros!) Además, es la "roba maridos" que se lía con Brody, y en los últimos episodios de la tercera temporada, se la acusa también de "mala madre" al no tener la precaución necesaria con su incipiente embarazo. Poco después, un compañero utiliza su embarazo para poner en duda su capacidad para seguir trabajando en la misión. Además, Carrie tiene otros hábitos que suelen ofender a los "machistas": es perfectamente capaz de practicar el sexo con un desconocido, bebe y... fuma (esto se lo recrimina Brody en el último capítulo emitido. Terrible).

Evidentemente, hacía falta una enfermedad psíquica para justificar el elemento más endeble de "Homeland": que una agente de la CIA se enamore de un presunto terrorista. Pero si hacemos la vista gorda con el enamoramiento de Carrie precisamente porque está "loca", que Nicholas Brody le corresponda resulta mucho menos verosímil. Lo peor del asunto, es que Carrie pone en riesgo su vida, su trabajo y su reputación por amor a Brody. Lo más sangrante, es que esto no funciona así a la inversa.

Carrie será tratada como una loca histérica durante cada temporada: la ingresan una y otra vez en una institución mental (por suerte ya no hay hogueras para "brujas" como ella). Pero es que el "plan maestro" de Saul Berenson en la tercera temporada se aprovecha de ello: consiste en humillar públicamente a Carrie. Ella tragará con todo, con el único fin de probar la inocencia de Brody. Tal es su empeño en conseguir este objetivo, que sus compañeros tendrán que pegarle un tiro cuando, una vez más, ponga en peligro la misión por amor a Brody. Mientras tanto, el Marine, que ha pasado por su propio infierno, sólo necesita entrenarse un poco (en una breve secuencia) para recuperarse. Previamente, había despreciado a Carrie, dándole la espalda. No quiero ni pensar en los esfuerzos que tendrá que hacer la sufrida agente Mathison para recuperar el amor del pelirrojo. Un apunte más: Carrie se refiere a su "gran amor" por su apellido "Brody". Y eso muy de señora "de antes".

Es posible que alguno piense que todo personaje protagonista debe sufrir durante el relato. Superar los obstáculos y "crecer". Carrie Mathison no parece aprender demasiado de su sufrimiento: sigue confiando en Saul, sigue amando a Brody. Pero además, Carrie no es el único personaje femenino que sufre en la serie.



Jessica Brody, se quedó viuda cuando su marido desapareció y, libre de ataduras, se enamoró del mejor amigo de éste. La serie se esmera en dejar claro que Mike Faber es el verdadero amor de Jessica (la escenas sexuales dejan claro que tienen "química"). Pero cuando Nicholas vuelve a la vida, Jessica regresa con él sin dudarlo por el "qué dirán". Tiene un pase que Jessica esté dispuesta a soportar esta situación durante un tiempo... pero que renuncie a su felicidad para cumplir con su papel de esposa y madre, resulta, como poco cuestionable. Por si fuera poco, hacer el amor con su marido roza el sexo "forzado". ¿Es justificable que la mujer de un militar, en el siglo XXI, se comporte así? Puede ser. Pero además, Jessica soporta otras humillaciones, como el desprecio (inexplicable) de su hija, y tener que pedir ayuda nada menos que a Carrie, la mujer que le ha "robado" a su marido, en una de las subtramas más absurdas de la serie (Otro personaje, ya olvidado por completo, es el de Helen. Ella también se quedó viuda, pero se casó con otro, ganándose las críticas de su círculo social militar. Pero cuando reaparece su marido, aún convertido en terrorista, descubre que sigue enamorada de él ¡Y le ayuda a escapar! ¡Le da igual que pueda cometer un atentado! En "Homeland" no hay nada más peligroso que una mujer enamorada).



Otro personaje maltratado injustamente es el de Mira, la pareja de Saul Berenson. Se trata de una mujer sofisticada y exitosa que trabaja en la India... pero cuando está con su marido no hace más que recriminarle su compromiso con su trabajo (y con su país) porque necesita a un hombre que esté con ella. A Saul le duele separarse de ella... pero no lo suficiente como para dejar su trabajo. En la tercera temporada Mira parece vengarse (y vaya tela) al encontrar un amante que sí tiene tiempo para ella, que sí la satisface. Pero ella también será humillada: su amante es realmente un espía israelí que sólo quería obtener información de Saul. Pobre Mira.



Pero la peor parte de todo se la lleva la odiada (por los espectadores) Dana Brody. La chica está perdidamente enamorada de su padre, y cuando éste resulta ser un terrorista, se hunde. Pero su padre es sólo el primero de una lista de amores que perjudican a Dana: primero un niño rico sin escrúpulos que atropella a una mujer y se fuga; luego justo lo contrario: un chaval rebelde con problemas psicológicos que mató a su hermano. Qué poco tino tiene Dana para el amor. La pobre intentó suicidarse (algún espectador quiere que lo intente de nuevo) y ha terminado por renunciar a sus estudios para independizarse. Curiosamente, el hermano pequeño de Dana no parece tener ningún trauma relacionado con que su padre sea el terrorista más buscado del país. Dana acabará limpiando habitaciones de hotel, cosa que horroriza a su padre al enterarse. Carrie le responde en una frase que resume el espíritu de la serie: "¿Qué tiene de malo limpiar habitaciones?"