Mostrando entradas con la etiqueta freaks. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta freaks. Mostrar todas las entradas

AMERICAN HORROR STORY: FREAK SHOW -SHOW STOPPERS-


SHOW STOPPERS (14 ENERO)

El Grand-Guignol era un teatro parisino que entre 1897 y 1962 se especializó en espectáculos de horror naturalista. Según la Wikipedia su nombre se suele utilizar para referirse al entretenimiento de horror amoral. El Grand-Guignol es el precedente del cine gore cuya primera manifestación es la película Blood Feast (Herschell Gordon Lewis, 1963). American Horror Story siempre ha utilizado el gore en su mezcla de elementos terroríficos y quizás en Freak Show se ha potenciado todavía más la truculencia.


-AVISO SPOILERS-

En este penúltimo episodio de la temporada la serie se acerca al Grand-Guignol cuando Chester (Neil Patrick Harris) realiza un acto de magia que acaba con la sangrienta y sorprendente muerte de un personaje relevante. Aquí el referente obvio parece ser The Wizard of Gore (Herschell Gordon Lewis, 1970). Pero lo más inquietante de la escena no son los intestinos que salen del cuerpo seccionado, sino la reacción de un Chester absolutamente demente que intenta completar el truco recomponiendo a su víctima. Neil es también el protagonista del otro elemento reiterativo en la serie: las escenas sexuales que dan mal rollo. En este caso, mantiene relaciones -otra vez- con las siamesas Bette y Dot (Sarah Paulson).


Freaks (Tod Browning, 1932) ha sido la gran referencia de esta Freak Show y en este episodio se hace tan explícita que los protagonistas amenazan al estafador asesino Stanley (Denis O´Hare) con castigarle cómo lo hacen los fenómenos en aquella película. Se copian entonces los planos más inquietantes del clásico de Browning, como el de los freaks arrastrándose bajo una caravana para perseguir a su víctima. Stanley acaba convertido en el fallecido Meep (Ben Woolf) igual que en la película la interesada Cleopatra (Olga Baclanova) termina transformada en "mujer-gallina".


Para redondear el episodio, el villano de la función, Dandy Mott (Finn Wittrock) se hace con el poder en el circo. Paralelamente, Jimmy Darling (Evan Peters) consigue unas prótesis -que me recuerdan a la de Ash (Bruce Campbell) en El ejército de las tinieblas (Sam Raimi, 1992)- pero no de manos normales: simulan la deformidad de langosta de Jimmy. El héroe abraza así su naturaleza freak, se convierte en líder de su grupo y está preparado, por fin, para enfrentarse a su antagonista. He leído y escuchado varias críticas negativas de Freak Show. Yo tengo muchas ganas de ver el capítulo final.

CAPÍTULO ANTERIOR: MAGICAL THINKING

AMERICAN HORROR STORY: FREAK SHOW -MONSTERS AMONG US


MONSTERS AMONG US (8 OCTUBRE) -AVISO SPOILERS-
El primer episodio de Freak Show es en mi opinión uno de los más redondos que ha dado la serie. Eso a pesar de algunas dudas debido al protagonismo inicial de Bette y Dot, las hermanas siamesas interpretadas por Sarah Paulson, ya que el efecto digital que une a las dos cabezas en un solo cuerpo puede distraer demasiado. El doble punto de vista de las hermanas, además, permite a Murphy algunos experimentos con la pantalla partida que parecen anecdóticos. Pero las dudas desaparecen cuando se apodera de la historia Elsa Mars -una actriz venida a menos que recuerda a la  Norma Desmond de Sunset Boulevard (Billy Wilder, 1950)- interpretada por una Jessica Lange que vuelve a hacer alarde de sus dotes interpretativas, como lo ha hecho ya en las temporadas anteriores. Aquí, Lange no tiene reparos en mostrarse patética, acabada y sin maquillaje, se luce con un discurso que resume el espíritu de la serie -una defensa de lo diferente- y hasta se atreve a cantar la anacrónica Life On Mars? de David Bowie (la trama está situada en los conservadores y paranoicos años 50). Tras una revelación al final del episodio, el personaje de Jessica Lange lo ha dado todo y la única pega es ¿le queda algo por ofrecer? Por otro lado, Freak Show se muestra sanamente provocadora -Jimmy Darling (Evan Peters) utiliza su mano deforme para masturbar a "niñas bien"- pero también aterradora -ese misterioso payaso asesino resulta perturbador y violento- e incluso realmente oscura: la película pornográfica rodada con los fenómenos es verdaderamente perversa. Pero lo mejor de Freak Show es que consigue crear personajes que prometen conectar verdaderamente con nosotros a través de su humanidad y a pesar de ser, o más bien por ser, fenómenos de la naturaleza -algunos de ellos reales- destacando el de Kathy Bates y la vuelta de ¡Pepper de Pinhead! Precisamente, los personajes repiten una frase que confirma, por si cabía duda, que la inspiración es el clásico de Browning: "you are one of us".



La cuarta temporada de AHS: Freak Show parecía prometedora por la ambientación circense que hacía pensar en posibles referencias al Freaks de Tod Browning: en la segunda temporada, Asylum, mi favorita por cierto, ya aparecía un estupendo maquillaje que me hizo creer que Pepper the Pinhead (Naomi Grossman) padecía realmente microcefalia. Por cierto, uno de mis episodios preferidos de X-Files (1993), Humbug (1995), también está ambientado en un espectáculo de fenómenos y al igual que el clásico de Browning se apoya en el concepto de la "otredad". La convivencia con ese "otro" que no queremos ser, la marginación social por ser diferentes, es un tema recurrente en todas las temporadas de American Horror Story: el chaval marginado que se lía a tiros en su instituto de la primera temporada; los enfermos mentales de Asylum; o las brujas de Coven. Resulta natural que los creadores, Ryan Murphy y Brad Falchuk -que ya tocaron el tema en Glee (2009)- se decidan ahora por un circo ambulante de "rarezas".