BLUE JASMINE (WOODY ALLEN, 2013)



-AVISO, SPOILERS-

Si el tema de "Blue Jasmine" es el engaño, la propia película juega al despiste. Primero, se trata de una tragedia disfrazada de comedia. Segundo, el protagonismo de Cate Blanchet nos pone inconscientemente de parte de su personaje. Otro engaño: Jasmine es realmente la "mala de la función".

Woody Allen presenta a sus personajes sabiendo quién es el público habitual de sus películas. Enfrenta el "buen gusto" de las clases acomodadas, al punto "hortera" de la clase obrera ¿Del lado de quién nos ponemos? Aparentemente, el director no toma partido, y se ríe de unos y otros. Pero pronto descubrimos que, para él, el nivel de "bullshit" se corresponde con el de la cuenta bancaria.

En la clase "alta", todos fingen. Los negocios del exitoso marido de Jasmine (un trasunto de Bernie Madoff interpretado por Alec Baldwin) son chanchullos. La misma Jasmine se hace la ignorante, la víctima (en España esto nos suena) cuando sabe perfectamente que su marido no es trigo limpio. Y el matrimonio de ambos es una farsa en la que amigos y conocidos hacen la vista gorda a las infidelidades de él. 

Por contra, los personajes de la "clase obrera" no viven de las apariencias. No se lo pueden permitir. Allen los muestra nobles, pero ridículos. Chili (Bobby Cannavale) es un payaso, algo machista, que monta numeritos vergonzosos, y hasta violentos, por desamor. No tiene el pudor, ni la capacidad de esconder sus sentimientos. No sabe fingir, y su actitud nos resulta socialmente incómoda. Chili llora y se enfada por amor a Ginger, pero ¿por qué nos reímos de él? ¿por qué sentimos vergüenza ajena al verle expresar sus sentimientos? Y mientras Chili hace el ridículo, Jasmine mantiene a raya cualquier emoción gracias a la surtida farmacia que lleva en el bolso.

"Blue Jasmine" trata de lo falso. El propio nombre de "Jasmine" es una mentira. Ginger no es realmente su hermana: ambas son adoptadas. Jasmine tenía una vida tan exitosa como falsa con un marido de pega, y un hijo que vivía de la reputación de su padre. Y cuando todo eso se derrumba, Jasmine intenta empezar de cero. Pero vuelve a fracasar porque ya no es capaz de relacionarse de una manera honesta, y eso destruirá su futuro con Dwight (Peter Saasgard). Jasmine mentía a todos, pero principalmente, a sí misma. Por eso acaba siendo incapaz de distinguir lo falso, de lo real.