AMIGOS DE MÁS (MICHAEL DOWSE, 2013)


-AVISO SPOILERS-

Una comedia romántica vale lo que vale su final. Y no nos engañemos, sólo hay dos desenlaces posibles: los protagonistas pueden acabar juntos, o separados. Por lo tanto, poco misterio hay en el qué. Lo importante, sin duda, es el cómo. Pero ¿debe tener una comedia romántica necesariamente un final feliz? En El lado bueno de las cosas (David O. Russell, 2012) el personaje que interpreta Bradley Cooper hace una defensa del final feliz en la ficción como antídoto necesario para los reveses propios de la vida real. Pero otra comedia romántica reciente, Como Locos (Drake Doremus, 2011) se atrevía a hacer justo lo contrario.


Amigos de más se pregunta, básicamente, si es posible la amistad entre un hombre y una mujer. La respuesta, en el fondo, ya la conocemos. Y es no. Desde el principio de la película sabemos que la oferta de amistad que le hace Chantry (Zoe Kazan) a Wallace (Daniel Radcliff) se acabará torciendo en algún momento. Lo interesante es saber cómo y cuándo se van a enamorar. Toda la tensión de la película se concentra en mantenernos entretenidos hasta llegar a ese momento. Y si Amigos de más lo consigue es con cierto ingenio en sus diálogos -incluyendo chistes escatológicos para divertir al espectador masculino que ha ido al cine con su novia- y sobre todo, personajes simpáticos que se hacen querer rápidamente. En ese sentido, Adam Driver -aquí hace el papel del amigo consejero extravagante- tiene suerte de estar en la nueva Star Wars (J.J. Abrams, 2015), porque va camino de encasillarse -otro ejemplo es Frances Ha (Noah Baumbach, 2012)- repitiendo siempre el mismo papel de la serie Girls.


Pero el verdadero conflicto de la película es que Chantry tiene un novio aparentemente perfecto, y del que parece estar enamorada. Eso a pesar de que Ben (Rafe Spall) antepone su trabajo en la ONU a su relación sentimental; y a pesar de que para el espectador, ella tenga mucha más química con Wallace. Es una máxima de la comedia romántica el que los personajes nos sean simpáticos, y por eso Chantry debe hacer todo lo posible para evitar ponerle los cuernos a su novio. La chica se autoengaña todo lo que puede, e incluso pone un océano entre ella y Wallace para evitar que ocurra... lo que en realidad quiere que ocurra. Por otro lado, Wallace es un joven marcado por las infidelidades de sus padres y porque pilló a su última novia con otro hombre. Por ello, el chaval también hace todo lo humanamente posible por no interponerse en la relación de Chantry. Amigos de más sabe que la mayoría de sus espectadores o bien han sido infieles alguna vez, y no es cuestión de hacerles sentir culpables; o bien han sido víctimas de alguna infidelidad, y tampoco es plan remover heridas. A los que tengáis la suerte de no estar en ninguno de estos dos grupos... ¿no os aburrís?