SERIES QUE ME DA VERGÜENZA VER: GRIMM


GRIMM
A favor: Casi todo. En realidad no me da vergüenza ver Grimm. Me gusta de verdad. Es una serie muy entretenida, que mezcla Expediente X con Buffy Cazavampiros. Tiene acción, momentos terroríficos decentes, y sobre todo mucho sentido del humor. Además, es sin duda el mejor producto audiovisual que se ha apuntado a la moda de reinterpretar los cuentos infantiles clásicos. Y lo más importante: Grimm ha conseguido crear su propia mitología con más de 50 clases de seres fantásticos diferentes.

En contra: Obviamente Grimm no juega en la misma liga que Mad Men o Breaking Bad. Tampoco es innovadora como Lost o Fringe. Pero tampoco lo pretende Y si la comparamos con series con objetivos similares como Arrow o Marvel: agentes de S.H.I.E.L.D, creo que Grimm sale ganando.

Por qué pierdo mi tiempo: sobre todo por Monroe (Silar Weir Mitchell) un "hombre lobo" vegetariano.

Sería buena si... sería directamente una serie de culto si hubieran optado por caracterizar a las criaturas, los wesen, con maquillaje y máscaras de látex, y no por la vía de unos efectos digitales muy poco satisfactorios.

En la tercera temporada... Los guionistas nos sorprenden con un giro tremendamente oscuro. El protagonista, Nick (David Giuntoli) es convertido en un zombie que ataca a cualquiera que se cruce en su camino hasta que es detenido y curado por sus compañeros. Todo parece volver a la normalidad pero, mientras estuvo poseído, el grimm mató a una persona. Al descubrirlo, Nick -un personaje completamente positivo- decide "hacer lo correcto" y entregarse a la policía. Pero sus compañeros se lo impiden: piensan que la muerte no fue su culpa, y hacen un pacto para encubrirle. Han llegado a la conclusión de que no es necesario obedecer la Ley, ya que ellos son diferentes. Ellos saben que hay "algo más": un mundo oculto de seres fantásticos, que el resto de personas "normales" no conoce. Los "otros" viven sin saber la verdad, y es mejor así: no la soportarían. 

Precisamente, en otra subtrama, estos mismos personajes deciden dejar a su compañero policía, el sargento Wu (Regie Lee), al borde de la locura antes que decirle la verdad sobre los wesen. En la misma línea, los protagonistas eligen quitarle un poderoso bebé a su madre -Adalind (Claire Coffee)- por su propio "bien" y el de su guerra contra las familias reales. Si en la tercera temporada de Grimm no se echa en falta la presencia de un antagonista con más empaque es porque la apuesta es explorar el lado oscuro de los propios protagonistas: ellos mismos serán sus peores enemigos.

Cerca del final de la temporada aparece una joven Grimm (Jacqueline Toboni)  -¿Grimm Girl?- que también puede ver a los wesen pero se cree loca. Trubel es adoptada por Nick, que le enseña la verdad: no está sola. El nuevo personaje es una mezcla de Robin y, de nuevo, Buffy.