JACK REACHER (CHRISTOPHER McQUARRIE, 2012)

-AVISO SPOILERS-

Hay una escena en Jack Reacher en la que el misterioso personaje protagonista (Tom Cruise) le pide a la abogada Helen (Rosamund Pike) que mire por la ventana. En el edificio de enfrente pueden ver a un oficinista en su ordenador, a otro que habla por teléfono, a un empleado de la limpieza. Gente común. Reacher le dice a Helen que la mayoría de esos seres anónimos con existencias grises se cambiarían por él. Porque Jack Reacher es un hombre imposible de localizar, que no responde ante nadie y sin ningún equipaje: tiene una sola camiseta que lava todas las noches.


La mirada de Reacher a través de la ventana, posándose sobre la gente, tiene su opuesto en la de su antagonista, Charlie (Jai Courtney), un francotirador que lleva a cabo el inhumano plan de aniquilar a cinco inocentes para enmascarar el asesinato de su verdadero objetivo.

Detrás de los asesinatos, una oscura operación de capitalismo salvaje y sin escrúpulos. El rostro tuerto de ese mal puro es el del director alemán Werner Herzog. Su personaje es bautizado en la película como Zec, que en ruso significa "prisionero" y que es el reverso perfecto del héroe.


Jack Reacher es una nueva variación del hombre sin nombre que interpretó Clint Eastwood -y Charles Bronson- para Sergio Leone. Hombres violentos que aparecen de la nada y que al final de la historia vuelven a desaparecer. Pero se diferencia de estos por su capacidad para mezclarse entre la gente común que ha decidido defender atendiendo a su personal sentido de lo que es correcto, saltándose las leyes si hace falta. La misma gente que, sin conocerle, le ayuda a escapar de la policía tras una intensa persecución de coches. El hombre común cubre las espaldas del héroe.


En el mundo en el que vivimos, vale más una frase hecha que la verdad. La principal arma del villano encarnado por Herzog es que nadie cuestiona nada. Si todo parece indicar que un francotirador desquiciado ha matado a cinco personas al azar, debe ser verdad. Pero Reacher desconfía. Busca la verdad. Observa silencioso los mismos indicios que han llevado a todos a pensar que el francotirador es culpable, pero él, antes las mismas pruebas, llega a una conclusión diferente. La película obliga al espectador a adoptar la mirada atenta de Reacher utilizando largas secuencias sin diálogos, repletas de planos detalle, que nos exigen sacar nuestras propias conclusiones.


Jack Reacher es un héroe aunque en un momento de la película él mismo lo niegue para amedrentar a su enemigo. Es un héroe porque sabe dar puñetazos mejor que nadie: destaca la escena en la que dos matones intentan darle una paliza, con bates de béisbol, en el reducido espacio de un baño... y se estorban mutuamente. Es el héroe clásico del cine y la novela negra, que tiene una visión desencantada del mundo y se mueve en los márgenes de lo establecido. Pero sobre todo es un héroe -está por encima de nosotros- porque no piensa como los demás. No dice lo que los demás esperan que diga. Y siempre dice la verdad. Jack Reacher es un héroe porque es libre.