THE WALKING DEAD -TEMPORADA 7- THE FIRST DAY OF THE REST OF YOUR LIFE



THE FIRST DAY OF THE REST OF YOUR LIFE (2 DE ABRIL DE 2017) -AVISO SPOILERS-

Finaliza la séptima temporada con un episodio que resume lo mejor y lo peor de esta entrega y de la serie. Primero, la imagen engañosa. La de Sasha (Sonequa Martin-Green) encerrada en un lugar indeterminado -un ataúd- que nos hace preguntarnos cómo ha llegado allí y si está muerta o viva. Esto se intercala con lo peor de TWD, flashbacks algo pretenciosos, intimistas, en los que la propia Sasha revive escenas con el fallecido Abraham (Michael Cudlitz). Escenas que deberían aportar profundidad emocional a lo contado, pero en mi opinión fallan en conseguir dicho objetivo. Lo que hacen, más bien, es ralentizar la acción. Tras esto, no hay una progresión dramática mínimamente elaborada, sino una sorpresa: Sasha sale del ataúd convertida en zombie -siempre muere un personaje en el season finale- y casi mata a Negan (Jeffrey Dean Morgan), pero claro, no lo consigue. Sí que le da un respiro a los protagonistas, que estaban a merced de los Salvadores y que aprovechan la distracción para cambiar las tornas. Resumiendo: un gancho para despertar el interés, escenas anodinas y una sorpresa algo forzada que encima nos obliga a atar cabos de capítulos anteriores: suponemos que Eugene (Josh McDermitt) ha suministrado a Sasha las pastillas aquellas con las que las "esposas" querían asesinar a Negan. Y quizás, Eugene no es un traidor. Por otro lado, el episodio se dedica casi enteramente a la preparación de las fuerzas, llamémoslas aliadas, para derrotar a Negan. Pero en el momento de la verdad todo se tuerce por una traición -también salida de la nada- luego pasa lo de Sasha, todos se lían a tiros y Rick (Andrew Lincoln) y Carl (Chandler Riggs) caen de nuevo capturados. Se repite la escena del primer capítulo: Negan y su bate, Lucille, amenazan con matarles. No ocurre, claro. Porque la serie recurre al truco más antiguo del cine. Ya lo usaba D.W. Griffith y no es otro que el de la caballería que aparece en el último momento, o el Halcón Milenario que le salva la papeleta al X-Wing de Luke Skywalker. Un Deus Ex Machina con la forma de un tigre, el de Ezequiel (Khary Payton), que ataca de improviso a Negan. Un despropósito divertidísimo. Enseguida vuelven a llover las balas, pero, milagrosamente, no muere ninguno de los protagonistas. Negan tampoco. Todos son necesarios para la octava temporada. Los guionistas se las han arreglado para que sigan vivos. Y los fans contentos. ¿O no?

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