TU NOMBRE: CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE


Una de las ideas más bonitas en la ficción -y menos prácticas en la vida real- es la de que el destino nos ha unido a un ser amado. Como si estuviésemos predestinados a querer a una sola persona, eso que llaman "el amor de tu vida". Tu nombre, el anime más taquillero desde El viaje de Chihiro (2001), se sostiene sobre esta romántica idea. Estamos ante una cinta de animación espectacular, con ambiciones de gran película, que tiene todos los ingredientes de un éxito de taquilla. La historia -basada en la novela de Makoto Shinkai, que dirige también esta adaptación- comienza juguetonamente con un disfrutable tono de comedia romántica juvenil, contándonos cómo dos jóvenes, Mitsuha y Taki, intercambian sus cuerpos y sus vidas, inexplicablemente. Este ponerse en el lugar del otro -literalmente- da pie a malentendidos y situaciones humorísticas que van desarrollando una complicidad y un vínculo sentimental entre los dos personajes. El relato irá ampliando su alcance hasta convertirse en un drama romántico de connotaciones cósmicas con alma de manual de autoayuda sobre la identidad personal. Así, encontramos ecos de la confusión genérica adolescente del manga Ranma 1/2 (1987-1996), la fantasía amorosa de Hecho en el cielo (1989), el romance en la distancia de La casa del lago (2006) y hasta la angustia existencial enfrentada al Apocalipsis de Melancolía  (2011). La mezcla es original, el tratamiento argumental resulta fresco, y el conjunto es sin duda muy entretenido. La obra está llena de ideas afortunadas, paradójicas, preciosas, sobre cómo estos dos personajes se buscan mutuamente. Pero hay que hablar sobre todo de una animación soberbia, que deslumbra por su realismo, extraído de acertados detalles costumbristas y naturalistas. El relato se detiene en  las tradiciones de un pequeño pueblo ubicado en las montañas, en el que vive Mitsuha, y las compara con la vida moderna en Tokio de Taki. Esta riqueza en detalles realistas aporta una densidad casi literaria al film. Tu nombre nos habla de personajes insatisfechos con la existencia que les ha tocado en suerte, de vidas conectadas misteriosamente y de que detrás de eso que llamamos amor parecen operar fuerzas que están más allá de nuestra comprensión y sobre todo de nuestro control.