CRUEL & UNUSUAL (MERLIN DERVISEVIC, 2014)



Uno de los principales aciertos de Cruel & Unusual -que para mí tiene varios- es la idea de que nadie se considera a sí mismo una mala persona. Todos nos creemos los protagonistas positivos -los héroes- de nuestra propia película, y siempre encontramos alguna excusa para justificar cuando, inevitablemente, hacemos daño a otras personas.












Edgar (David Richmond-Peck) es un hombre más bien repelente que aparece en una versión del infierno bastante original para enfrentarse a sus pecados. Pero él está convencido de que es inocente, y de que su presencia en el Hades obedece a un error burocrático. Poco a poco iremos descubriendo las extrañas reglas de esta dimensión infernal: principalmente que el castigo de los pecadores es revivir una y otra vez el día en que sus acciones los condenaron.


Cruel & Unusual es una mezcla de Atrapado en el tiempo (Harold Ramis,1993) y una versión cruel de Más allá de los sueños (Vicent Ward, 1998) que utiliza el humor negro para suavizar el hecho de que sus protagonistas han cometido terribles crímenes que deberían convertirlos en seres despreciables ante nuestros ojos. Pero el otro gran acierto de la película es que intenta comprender a personajes que han perpetrado los peores crímenes, y les permite la posibilidad de redimirse. Y como alternativa a la culpa y al castigo inútil, propone que una buena acción -un sacrificio- puede compensar los pecados cometidos.