MAD MEN -TEMPORADA 7- 2001:UNA ODISEA DEL ESPACIO

Hay varias referencias a 2001: una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968) en el cuarto episodio de la última temporada de Mad Men. El primer guiño es el propio título The Monolith, que revela su pertinencia en los primeros minutos del episodio.


Esa puerta negra del ascensor con el que se encuentra Don Draper (Jon Hamm) recuerda sin duda al famoso monolito negro de la obra maestra de Kubrick.


En la película de 1968, el monolito tiene un origen extraterrestre y es un catalizador de la evolución de la humanidad: de simio a hombre y luego a hijo de las estrellas. En este capítulo de Mad Men la evolución irrumpe en la agencia de publicidad con la forma de un ordenador IBM.


El ordenador aparece como símbolo del cambio, y de que Don Draper se está quedando obsoleto. El gran tamaño de la máquina obliga a la agencia a eliminar la sala donde los creativos parían sus mejores ideas. La computadora es, además, otra referencia a 2001, en la que el superordenador HAL 9000 se rebela contra los astronautas e intenta matarles. El complejo de Frankenstein.


Por último, cuando la junta directiva de la agencia discute si deben asignar una cuenta a Don, Roger Sterling le describe como un simio que lleva demasiado tiempo en su cueva sin golpear a otro simio. A Don se le acaba el tiempo, y debe evolucionar o desaparecer.


En el siguiente capítulo, The Runaways, hay una referencia más a 2001. Un trastornado Michael Ginsberg (Ben Feldman), obsesionado con el nuevo ordenador de la agencia, cree ver a Jim Cutler (Harry Hamlin) y a Lou Avery (Allan Havey) hablando detrás de un cristal. Como no puede oírles, Ginsberg lee sus labios, tal como hace el ordenador HAL 9000 con los astronautas Poole (Gary Lockwood) y Bowman (Keir Dullea).