LA VENGANZA DE LOS MONSTRUOS GIGANTES


Ya se ha estrenado Godzilla (Gareth Edwards, 2014) y si no la estabais esperando como locos, no sé qué sentido tiene vuestra vida. Como conozco a más de una que va de madura y desprecia las películas de monstruos gigantes, os regalo una lista con 10 de las que más me gustan. De nada.

King Kong (Merian C. Cooper, Ernest B. Shoedsack, 1933)
No es que sea un clásico del cine, es que el cine fue inventado para se pudiera hacer King Kong. Uno de los pocos mitos puramente cinematográficos.
El monstruo de tiempos remotos (Eugene Lourié, 1953)
Es el modelo en el que luego se inspira Godzilla (Ishiro Honda, 1954), y el Rhedosaurio, en ese blanco y negro de serie B, me parece irresistible. Además, es el símbolo de la amistad de toda una vida entre Ray Harryhausen y Ray Bradbury.
King Kong contra Godzilla (Ishiro Honda, 1962)
El subgénero del kaiju-eiga es muy exigente con el espectador: requiere que te creas a un hombre enfundado en un traje de goma pisoteando maquetas de Tokyo. Eso sí, si lo consigues, para mí eres buena persona.
Big Man Japan (Hitoshi Matsumoto, 2007)
Un documental sobre un tío que crece hasta los 30 metros de altura para enfrentarse a grotescos monstruos gigantes. Posthumor en clave kaiju-eiga (os vais a aprender la palabrita).
Pacific Rim (Guillermo del Toro, 2013)
Un enorme juguete del que sólo podrás disfrutar si todavía no has matado a tu niño interior. Los "auto-Herodes" mejor abstenerse.
A 20 millones de millas de la Tierra (Nathan Juran, 1957)
La historia se inspira en el modelo de King Kong, pero el monstruo, Ymir, da mucha más pena porque le conocemos desde pequeñito. Y eso une.
El Valle de Gwangi (Jim O´connolly, 1969)
Esta película es pan con nocilla una tarde de domingo. Un valle perdido, vaqueros, dinosaurios y un caballo pequeñito. Es la mitad del nombre de este -patético- blog. Ahora sólo os queda descubrir a "las novias".
El Mundo Perdido: Jurassic Park (Steven Spielberg, 1997) 
Es a Jurassic Park (1993) lo que el Templo Maldito (1984) es a En Busca del Arca Perdida (1981). Menos ñoña, más oscura, y muy divertida. Y el protagonista es Jeff Goldblum ¿qué más queréis?
Cloverfield (Matt Reeves, 2008)
Es kaiju-eiga en clave de found footage y eso pone la perspectiva a la altura de la mirada humana. Los edificios que se derrumban parecen más grandes. Y sale Lizzy Caplan.
The Host (Bong Joon-Ho, 2006)
Si no conocéis a Bong Joon-Ho luego no vayáis de cinéfilos. El director surcoreano acaba de estrenar Snowpiercer y es uno de los imprescindibles del cine actual. The Host es su Tiburón, y además funciona a todos los niveles.