THE WALKING DEAD -TEMPORADA 5- CONSUMED


CONSUMED (16 NOVIEMBRE)

La quinta temporada de The Walking Dead se centra menos en las dinámicas de un grupo de supervivientes -el cómic ha explorado mucho más la formación de pequeñas comunidades en un mundo postapocalíptico- para que sus protagonistas, divididos, vivan aventuras casi en solitario. El tema central de la temporada es la transformación que sufren los personajes al tener que enfrentarse a decisiones de vida o muerte diariamente. La pérdida de humanidad, el endurecimiento del alma necesario para sobrevivir en un tiempo en el que la muerte acecha en cada rincón. En Consumidos, la protagonista absoluta es Carol (Melissa McBride) la mejor exponente de ese arco de transformación de los personajes de The Walking Dead: ha pasado de ser una mujer maltratada a una superviviente capaz de matar sin pestañear para seguir viva. Carol ha tomado varias decisiones durante la serie que la han acabado apartando del grupo. Su recorrido vital vertebra un episodio que es un buen ejemplo de la dirección que ha tomado The Walking Dead: cada vez más oscura y amarga -la silueta de un niño zombie que golpea una puerta de cristal- combina largas secuencias silenciosas con diálogos en los que los personajes reflexionan abiertamente sobre el significado de vivir rodeado de zombies: Carol asegura que quizás ya no cree en Dios, pero piensa retrasar su descenso al infierno todo lo posible. En una pirueta narrativa, el final de Consumed enlaza con el desenlace de Slabtown y también con el cliffhanger de Four walls and a roof.