PREDESTINATION (THE SPIERIG BROTHERS, 2014)


Lo que más me ha gustado de Predestination es que confiesa su secreto una y otra vez durante su ajustado metraje, pero su desenlace es tan sorprendente, retorcido y bonito que resulta imposible de predecir. La película protagonizada por Ethan Hawke es un buen ejemplo de cómo la planificación, los diálogos, la música y todos los recursos cinematográficos se pueden utilizar para expresar una idea que en este caso es la película entera. No sobra nada en Predestination, una obra que se engulle a sí misma.


Se trata del tercer largometraje de los hermanos Spierig, Michael y Peter, que consiguen aquí su trabajo más serio y contenido. Tras Los no muertos (2003) -festiva y con un tono que recuerda a Terroríficamente Muertos (Sam Raimi, 1987)- y Daybreakers (2009) -algo parecido a una True Blood (2008-2014) futurista y distópica- Predestination parece casi minimalista. Lo mejor es verla sin saber nada de su argumento. Cumplo con esta entrada con mi deber de recomendarla como lo hicieron conmigo @mrsparaguay1991 y @fesega66.


Eso sí, lo que propone esta película hace pensar -mucho- y es posible que su premisa sea difícil de asimilar para algunos. Un poco en la línea de Primer (Shane Carruth, 2004) aunque en aquella el amateurismo y la falta de presupuesto impedían comprender su argumento. Predestination está basada en un relato corto -¡unas 16 páginas!- titulado Todos ustedes zombies (1959) de un clásico de la ciencia ficción como es Robert A. Heinlein -le conoceréis por Tropas del espacio (1959)- y que es básicamente la máxima paradoja temporal que se pueda uno imaginar.


-AVISO SPOILERS-

Para apoyar este concepto, la película es generosa en pistas -que se pueden encontrar en su ficha en IMDB- algunas muy complicadas de detectar, como que el mechero del escritor (Sarah Snook) no funcione y el barman (Ethan Hawke) le ayude encendiendo su cigarrillo con un mechero idéntico. Pero hay pistas más evidentes: el chiste sobre el huevo y la gallina -¿Qué fue primero?- la canción que suena en el bar, "Yo soy mi propio abuelo"; la referencia textual al cuento original aludiendo a una "serpiente que se muerde la cola"; o que al personaje que interpreta Hawke le haga gracia que el escritor le llame "hijo de puta".

También hay sutiles pistas visuales en Predestination