THE FLASH -TEMPORADA 1- REVENGE OF THE ROGUES


REVENGE OF THE ROGUES (20 DE ENERO)

Si todavía no os habéis dado cuenta de que The Flash es una gran serie, os lo digo yo: The Flash mola. Esto para mí es evidente cuando un episodio como Revenge of the Rogues, que casi tenía que sufrir necesariamente un bajón de intensidad tras un capítulo importante como The man in the yellow suit, mantiene el interés. No tenemos la sensación de estar ante una transición ni mucho menos ante una entrega de relleno. 


Precisamente, el prólogo nos muestra a Barry Allen (Grant Gustin) entrenándose para un futuro enfrentamiento con el Flash Reverso (¿quién es realmente?) que ha demostrado ser más veloz y más poderoso. Esta es la "macrohistoria" que nos contarán probablemente durante la primera temporada. Veremos. Pero en el capítulo que nos atañe, el plato principal es la vuelta del Capitán Frío (Wentworth Miller) y su socio Heat Wave (Dominic Purcell). Sí, son los mismos actores que interpretaron a los hermanos protagonistas de Prison Break (2005). Serie que nunca vi. Lo interesante del regreso de estos dos, es que su objetivo no es robar -eso sería lo lógico- sino directamente derrotar a Flash.


Hay un elemento en los cómics de superhéroes que todavía no ha sido trasladado al cine o a la televisión: el villano recurrente que vuelve una y otra vez para enfrentarse al héroe. Es lo que se conoce como un archienemigo. Tal cosa solo es posible en ficciones de larguísima duración, como Superman, que se publica desde 1938 sin interrupción. Eso ha permitido que el hombre de acero se enfrente a Lex Luthor miles de veces o que Batman tenga que hacer frente al Joker otras tantas. Ahora bien, un superhéroe tiene la misión de proteger al hombre común de catástrofes, criminales... y supervillanos. Pero ¿qué pasa cuando estos últimos, sedientos de venganza, vuelven una y otra vez a por él? Pues el efecto contrario: los propios superhéroes se convierten en una amenaza y son los culpables de las catástrofes que intentaban evitar. Son como imanes para esos dementes con superpoderes. Se convierten ellos mismos en el mayor peligro para la ciudad que intentan proteger.



Este es el razonamiento que utiliza el doctor Wells (Tom Cavanagh) para apartar a Flash de la batalla contra los rogues y conseguir así que Barry se comprometa a mejorar su velocidad para enfrentarse a su reverso. Una decisión que tiene una consecuencia interesante que seguramente tendrá repercusiones: los dos mentores de Flash no se ponen de acuerdo. Joe West (Jesse L. Martin) cree que la obligación del velocista es enfrentarse a los criminales y proteger a los inocentes. Esta noción de la responsabilidad es claramente peterparkeriana: es lo que le dijo el tío Ben a Spiderman (¡en 1962!): un gran poder conlleva una gran responsabilidad. West cuestiona a Barry que siga el consejo egoísta de Wells de anteponer la captura del asesino de su madre a la protección de su ciudad. Para mí esto es sencillamente perfecto.



Al final, el héroe vence a los rogues ¿teníais alguna duda? pero el Capitán Frío sabe que volverán a enfrentarse -efectivamente aparece un misterioso personaje femenino para rescatarle- lo que confirma a Leonard Snart como el primer supervillano recurrente, el primer archienemigo, de una adaptación audiovisual superheróica. Esperemos que The Flash dure lo suficiente para que podamos aburrirnos de verle volver una y otra vez.

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