BATES MOTEL -TEMPORADA 1- THE TRUTH


THE TRUTH (22 DE ABRIL DE 2013) -AVISO SPOILERS-

Hay dos problemas con el episodio titulado La verdad. El primero, es mío. No veo la necesidad de desvelar el enigma de la ficción a mitad de temporada. Wayward Pines (2015) utilizó la misma estrategia un par de años más tarde, con resultados no demasiado satisfactorios. El segundo problema, creo, es mucho más importante. Lo que se revela aquí está más que sabido. Sospechábamos que Norman Bates (Freddie Highmore) había matado a su padre y si lo pensáis bien, sabemos que el chaval es un psicópata desde 1960. Lo que revela este sexto episodio de la primera temporada de Bates Motel es que los guionistas han jugado a hacernos creer que Norma Bates (Vera Farmiga) podría haber sido la asesina de su marido. Para ello, nos lanzaron en el primer episodio el cebo del asesinato -tras una violación- de Keith Summers (W. Earl Brown). Lo cierto es que la idea de una madre homicida cuyo hijo se convierte luego en un asesino en serie no es nueva. En Viernes 13 (Sean S. Cunningham, 1980), descubrimos que el misterioso asesino es la señora Voorhees (Betsy Palmer), que ha estado matando a jóvenes -entre ellos a Kevin Bacon- en el campamento Crystal Lake para vengar el ahogamiento de su hijo Jason (Ari Lehman). Curiosamente, Viernes 13 es Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960) a la inversa. En la segunda entrega de la larguísima serie, Jason Voorhees (Warrington Gillette) asume el protagonismo y mantiene una relación con el cadáver de su madre claramente inspirada en el clásico de Hitchcock. Hay que mencionar, además, que el tema musical de Viernes 13 es una derivación de la obra maestra de Bernard Herrmann. Volviendo a Bates Motel, creo que la idea de vendernos el misterio de si el verdadero asesino es Norman o su madre tiene que ver con la falta de riesgo de la serie. En lugar de apostar por un tratamiento más oscuro y profundizar en los personajes, los productores apuestan por la supuesta fórmula del éxito: los giros y las sorpresas. El folletín.