EL SECRETO DE ADALINE (LEE TOLAND KRIEGER, 2015)


Tiene algo El secreto de Adaline que me ha impedido desecharla inmediatamente como el producto romántico destinado al público femenino que es. Ciertamente, cuenta con una pareja protagonista de actores inhumanamente bellos. Ellis, Michiel Juisman -Naario Daaharis de Juego de Tronos- se quita, por supuesto, la camiseta. Adaline, Blake Lively -yo la llamaría Blake Lovely- parece vivir en un eterno anuncio de perfume. Sus personajes son guapos pero súper inteligentes; visten de diseñador pero tienen cultura; son ricos pero buenas personas. Ahora bien, esas son las reglas del juego. Estamos ante una fantasía romántica. Nada que objetar.

Pero a favor de El secreto de Adaline hay que destacar un narrador en off que en el prólogo y en el epílogo de la película propone una lectura sorprendente de la historia. Primero, con su sola presencia, este narrador deja claro que estamos ante un cuento de hadas en el que la explicación sobre el "encantamiento" es lo de menos. Pero además, dicha voz aporta una distancia irónica, un par de notas autoconscientes que intentan hacer que la película resuene en un tono ligeramente distinto al de la típica historia destinada al suspiro fácil.



-AVISO SPOILERS-

El secreto de Adaline se presenta como una variación -romántica- de El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher, 2008), pero en el segundo acto se desvía con la aparición del personaje de Harrison Ford. En él se apoya lo que creo que es la tesis de la película: que hay dos tipos de amor. Está la fantasía romántica, que personifican Adaline y Ellis, que nos permite soñar y evadirnos. Y luego está el amor real. El que se construye cada día al sentarse a comer siempre uno delante del otro; al compartir las pequeñas quejas de las miserias cotidianas; o al acompañar a tu pareja a ver una película que no te interesaría jamás, como El secreto de AdalineWilliam Jones (Harrison Ford) sueña cada noche con Adaline (Blake Lively), sí. Pero es verdaderamente feliz cuando al despertar ve a su lado a la que ha sido su mujer durante 40 años.