FEAR THE WALKING DEAD -TEMPORADA 1- PILOTO


PILOTO (24 DE AGOSTO DE 2015) -AVISO SPOILERS-

En el episodio A Muddy Road de la serie Fargo (2014), el asesino nihilista Lorne Malvo (Billy Bob Thornton) afirma que los zombies no harían del mundo un lugar peor. Malvo quiere decir que, para él, los que le rodean se comportan ya como muertos vivientes. El personaje hace explícita la metáfora de la mayoría de las películas del género zombie. Esta metáfora es muy clara en la comedia Zombies Party (Edgar Wright, 2004), en la que su héroe, Shaun (Simon Pegg), no nota ninguna diferencia en su vida cotidiana tras el Apocalipsis zombie... hasta que alguien intenta morderle. El origen de todo esto es sin duda la película Zombi. El regreso de los muertos vivientes (1978), obra en la que George A. Romero critica nuestra devoradora y descerebrada sociedad de consumo haciendo que sus protagonistas se protejan de los zombies en un centro comercial.


El primer capítulo de Fear the Walking Dead intenta sorprendernos con una secuencia que es el reverso de la que daba inicio a su serie madre, The Walking Dead (2010). Si en aquella, Rick Grimes (Andrew Lincoln) despertaba de un coma para descubrir un mundo devastado, ahora Nick Clark (Frank Dillane) despierta tras un chute de heroína, se topa con un zombie y nosotros descubrimos que el mundo sigue siendo el que conocemos. La estrategia narrativa a partir de este inicio es introducir a los personajes y dar a conocer ese mundo que están a punto de perder. Pero la sociedad que dibuja Fear the Walking Dead no se nos presenta en forma de comentario crítico a nuestro estilo de vida occidental -consumista, capitalista, manipulado por los medios- sino en clave moralista: hemos perdido nuestros valores, por lo tanto la epidemia zombie parece un castigo divino, una plaga. El Apocalipsis bíblico. Este mensaje -conservador- parece evidente por la elección del lugar en el que aparece el primer muerto viviente -Gloria (Lexi Johnson)- una iglesia abandonada. Hemos perdido la fe.


Si The Walking Dead es una historia de supervivencia en la que los protagonistas luchan por recuperar la idea de una comunidad social humana en un escenario postapocalíptico, Fear the Walking Dead es nuestra sociedad actual justo antes de su desintegración tras la aparición de ese primer muerto viviente, el paciente cero. Ahora bien, esa descomposición del tejido social en la ficción estadounidense suele expresarse a través de la familia -pilar básico de la sociedad- y aquí nos presentan dos hogares rotos con hijos adolescentes díscolos. Esas familias desestructuradas son el primer indicio de la pérdida de valores que he señalado antes. El segundo es la falta de confianza de los personajes adultos en los jóvenes: es decir, en el futuro.


Madison (Kim Dickens) y Travis (Cliff Curtis) son profesores, educadores, incapaces de controlar a sus propios hijos. Ya hemos visto a Nick, un joven descarriado que ha acabado siendo un yonqui -otra metáfora del muerto viviente- en el que su madre no confía. Madison tampoco cree al joven Tobias (Lincoln A. Castellanos) un friki conspiranoico que le advierte sin éxito de lo que se avecina. Tobias dice la verdad, aunque Madison no le escuche, como demuestra un pequeño hallazgo de guión para expresar la honestidad del muchacho: devuelve los 22 céntimos que la profesora le había dejado. Antes hemos visto que los alumnos del instituto deben pasar por un arco de seguridad. Todos son sospechosos de llevar armas, pero Tobias ocultaba un cuchillo para defenderse de los zombies. Por último, tanto Madison como Travis sí confían en el aspecto aparentemente impecable de otro joven, Calvin (Keith Powers), que resulta ser un camello, un asesino y el primer zombie que ven los protagonistas. Que Madison y Travis se dejen engañar tan fácilmente por Calvin implica una brecha generacional que puede ser un tema fundamental en esta serie. 


La ausencia de confianza entre adultos y jóvenes se intuye, además, como la causa del desastre. Nadie cree las advertencias de Nick o Tobias, pero, además, las autoridades gubernamentales ocultan -censuran- la información sobre la epidemia, que no llega a los medios ni a la opinión pública. Uno de los mejores apuntes del episodio piloto es, precisamente, como la verdad se filtra a la población civil. Porque lo hace justamente gracias a los jóvenes, que a través de teléfonos móviles y redes sociales convierten en viral -como la propia epidemia zombie- un vídeo que demuestra la existencia de los muertos vivientes. Se trata de un vídeo en el que los cuerpos policiales apalean y tirotean a un zombie. Un vídeo que recuerda a imágenes muy conocidas -y reales- de brutalidad y represión policial en Estados Unidos: sobre todo a las de la paliza que sufrió el taxista afroamericano Rodney King, que fueron grabadas por un videoaficionado y difundidas por los informativos. Aquello provocó los conocidos disturbios -raciales- de 1992 en Los Angeles. Recordemos que el escenario de esta serie es precisamente esta ciudad californiana. El vídeo que ven los personajes, podría, de hecho, iniciar protestas que suelen acabar en revueltas y enfrentamientos con los antidisturbios. Así, la figura del zombie podría ser aquí -de nuevo- una metáfora de los marginados, como lo era de los inmigrantes en La tierra de los muertos vivientes (George A. Romero, 2005).


Lo mejor de la primera entrega de Fear the Walking Dead es su tono crepuscular. Alicia (Alycia Debnam-Carey) sueña con un futuro que no llegará. Travis da una lección a sus alumnos sobre supervivencia a través del estudio de la obra de Jack London. La respiración -asistida- del anciano ingresado en el mismo hospital que Nick, que recuerda a los quejidos del muerto viviente en el que está a punto de convertirse. Porque esta serie aclara que la muerte es el primer paso necesario para convertirse en zombie y no la mordida de un contagiado. Así, Gloria habría muerto de sobredosis; el anciano de causas naturales en el hospital; el zombie apaleado en un accidente de tráfico y Calvin tras el disparo accidental de Nick. Con la transformación de éste acaba el episodio piloto de Fear the Walking Dead. Un final que eleva a la categoría de cliffhanger el descubrimiento, por parte de los protagonistas, del primer zombie. Un suceso que era pura rutina en The Walking Dead.