JESSICA JONES -TEMPORADA 1- AKA SIN BIN


AKA SIN BIN (20 DE NOVIEMBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-

Jessica Jones va de una ruptura sentimental. La más chunga de todas. Quizás por eso la historia se estructura en parejas: Jessica (Krysten Ritter) y Luke Cage (Mike Colter) -que rompen- Trish (Rachael Taylor) y Simpson (Will Traval), sin olvidar el agrio divorcio de la abogada Jeri Hogarth (Carrie-Ann Moss) y su mujer. Y por supuesto, Kilgrave (David Tennant) es el peor ex que se pueda imaginar nadie.


Una separación sentimental saca lo peor de nosotros: manipulación, insultos verbales, mentiras, violencia. Si añadimos a eso superpoderes, Nueva York está en peligro. Kilgrave mata al vecino de Jessica, engancha a las drogas a Malcolm (Eka Darville) -que funciona como el sidekick de todo superhéroe-. Pero también Jessica, siendo una superheroína, tortura y maltrata a Kilgrave. Da igual que sea por un motivo loable: para salvar de la prisión a Hope (Erin Moriarty). Creo que el único precedente del tema es la floja Mi super exnovia (Ivan Reitman, 2006). Eran otros tiempos.

El nombre del villano es importante. Tanto aquí como en Daredevil. Descubrir quién era Kingpin, que se llamaba Wilson Fisk le costó a Matt Murdock varios episodios. Aquí, Jessica descubre finalmente que Kilgrave fue alguna vez Kevin... y que sus padres no eran los torturadores que parecían. O al menos que hay otra versión de la historia, como dice el propio Kilgrave, intentando hacernos creer que él no es tan malo, y que Jessica no es tan buena. De hecho, al final del episodio aprendemos que ella no siempre actuó mal por la influencia de los poderes de Kilgrave. Por último, tenemos los primeros indicios de lo que podría ser el futuro de Will Simpson,  y su afición a las pastillas rojas (en la imagen).

CAPÍTULO ANTERIOR: AKA WWSJ