JESSICA JONES -TEMPORADA 1- AKA I´VE GOT THE BLUES


AKA I´VE GOT THE BLUES (20 DE NOVIEMBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-

Antes de encarar la recta final de su primera temporada, Jessica Jones ofrece en I´ve Got the Blues un episodio "libre de Kilgrave". Es una pequeña pausa -aunque con mucha acción física- para recapitular, para asumir las consecuencias de lo que ha ocurrido y prepararse para el clímax. La historia se centra primero en las muertes del episodio anterior, que afectan a esos personajes que han sido víctimas colaterales de Kilgrave (David Tennant) y que forman algo parecido a un grupo de alcohólicos anónimos. Eso sí, el capítulo comienza dubitativo, con Jessica buscando a Kilgrave, sin rumbo, de morgue en morgue, como dejándose llevar por un estado de ánimo melancólico, quizás el "blues" al que hace referencia el título. Pocas veces una serie de televisión se permite divagar de esta manera.




Hablando de "blues", el color de Kilgrave es el púrpura, su leitmotiv visual en esta serie. Esto tiene su origen en el tono de piel -literal- del personaje en los cómics. Allí, Zebediah Killgrave es el Hombre Púrpura, un enemigo de Daredevil creado en 1964 y reinventado por el guionista -y creador de Jessica Jones- Brian Michael Bendis. Ya he dicho que en la serie, Kilgrave saca los demonios de todos a su alrededor. Pero el que pierde aquí la cabeza es Will Simpson (Will Traval), que protagoniza lo más cercano a una pelea de superhéroes que hemos visto hasta ahora en la serie. Simpson, en los cómics, es más conocido como Nuke, otro enemigo de Daredevil, creado por Frank Miller, y una especie de reverso fascista del Capitán América. Will, por cierto, hace que su examante, Patsy Walker (Rachael Taylor) tenga su primera experiencia "superheróica". Recordemos que su personaje, en los tebeos, es la heroína Gata Infernal.

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