THE KNICK -START CALLING ME DAD-


START CALLING ME DAD (1 DE NOVIEMBRE)

El doctor John W. Thackery (Clive Owen) explica, muy excitado, de madrugada, y acompañado por dos prostitutas chinas, su nuevo experimento a Bertram "Bertie" Chickering Jr. (Michael Angarano). Las palabras salen disparadas de la boca de "Thack" por la emoción -y el consumo de alguna sustancia- que le produce pensar que está cerca de encontrar, por fin, la solución al problema de la placenta previa que le ha hecho perder a tantas pacientes y que llevó al suicidio a su mentor, el doctor J.M. Christiansen (Matt Frewer). La escena, que abre el sexto capítulo de la serie, es una buena muestra de la contagiosa efervescencia que produce The Knick

-AVISO SPOILERS-


En una escena posterior, en la que Bertie parece cortejar a la enfermera Lucy (Eve Hewson) descubrimos que, en cierta manera, los dos jóvenes están enamorados de Thackery. El momento, situado en un parque, es ligero y luminoso, contrastando con la oscuridad y el pesimismo de lo que suele ocurrir en The Knick. Enseguida, el doctor Everett Gallinger (Eric Johnson) tiene que cargar con la culpa de haber contagiado la meningitis a su hija. El tratamiento, desesperado, consiste en hacerle cortes al bebé. Una imagen casi tan dura como la fotografía que Everett y su mujer se hacen con la niña para tener un recuerdo de la pequeña, un memento mori. El nihilismo de la serie queda patente también en imágenes desoladoras como la de Abigail (Jennifer Ferrin) y su aparatoso injerto de nariz; o con la actitud desesperada del doctor Algernon Edwards (André Holland) que todas las noches se emborracha y busca pelea con rivales cada vez más fuertes: su dolor emocional solo se distrae con el dolor físico. También están las dudas de la hermana Harriet (Cara Seymour) que no sabe si hace bien a los ojos de Dios al practicar abortos clandestinos. Su socio, Tom Cleary (Chris Sullivan) intenta consolarla: las monjas que le maltrataron de niño eran mucho peores. The Knick mezcla estos momentos terribles con apuntes históricos divertidos como el arresto de la famosa María Tifoidea (Melissa McMeekin) o el origen, como engañosa bebida curativa, del refresco Dr. PepperHay dos notas optimistas al final del episodio. Primero, el éxito de Thackery al salvar la vida de una mujer embarazada con su nuevo método para tratar la placenta previa. Y segundo, Edwards parece haber conseguido superar el prejuicio racial de "Thack" valiéndose precisamente de esa pasión por los avances médicos que hemos visto al principio y que ha enamorado a Lucy y a Bertie. Pero la luz de esos logros positivos se extingue enseguida. La escena final nos muestra que otro prejuicio de la época, el machismo, es más difícil de superar. Los logros de Cornelia (Juliet Rylance) dirigiendo el hospital no han servido de nada: su futuro marido está ansioso de que vuelva a asumir un papel sumiso, y su siniestro suegro (Gary Simpson) le adelanta unos posibles abusos a los que no podrá escapar: "comienza a llamarme papá".

CAPÍTULO ANTERIOR: THEY CAPTURE THE HEAT