AGENTES DE S.H.I.E.L.D -TEMPORADA 3- A WANTED (IN)HUMAN


A WANTED (IN)HUMAN (13 DE OCTUBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-

Este entretenido episodio de Agentes de S.H.I.E.L.D divide su historia en tres frentes: la recuperación de Simmons (Elizabeth Henstridge) tras volver de la extraña dimensión del monolito; los intentos de infiltrarse en HYDRA de Hunter (Nick Blood) y May (Ming-Na Wen); y la trama principal que cuenta la persecución del inhumano Lincoln (Luke Mitchell) y cómo Daisy (Chloe Bennet) intenta protegerle. Ahora bien, los guionistas de esta serie nos tienen acostumbrados a hilar fino. Si os fijáis bien, cada subtrama nos habla de un reencuentro en el que la confianza se ve comprometida o directamente traicionada. Hunter utiliza a un viejo contacto, Spud (Daniel Feurriegel), al que intenta engañar para acercase a HYDRA, pero tendrá que enfrentarse a él, cuerpo a cuerpo, en la que probablemente es la escena más sangrienta de toda la serie. Hunter, aparentemente, mata a Spud. Algo parecido ocurre con Lincoln, que al ser perseguido por las autoridades, recurre a la ayuda de John Donnelly (Daniel Roebuck), que intuimos fue su padrino cuando tuvo problemas con el alcohol. Todo va bien hasta que John descubre que Lincoln podría ser un extraterrestre. Acaba muriendo de un ataque al corazón. Enseguida Daisy ofrece su ayuda a Lincoln, sin saber que Coulson (Clark Gregg) ha hecho un trato para entregarle con su nueva rival, Rosalind (Constance Zimmer). Todo esto refleja uno de los temas centrales de la serie, el de la dificultad de confiar en el otro. Estamos, después de todo, ante una serie de espías en la que se cuelan superhéroes. 


La relación más compleja del episodio -y de Agentes de S.H.I.E.L.D- es la de Simmons y Fitz (Iain De Caestecker). Colegas profesionales, amigos y enamorados, su relación no acaba de evolucionar hacia formar una pareja sentimental. La interpretación de Elizabeth Henstridge transmite que su personaje se encuentra en una situación de fragilidad emocional por no sabemos qué trauma vivido en la extraña dimensión del monolito. Pero Simmons quiere volver.

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