THE FLASH -TEMPORADA 2- POTENTIAL ENERGY


POTENTIAL ENERGY (19 DE ENERO DE 2016) -AVISO SPOILERS-

Una de las razones por las que The Flash funciona es que podemos identificarnos con su protagonista. Barry Allen (Grant Gustin) es descrito por su "hermana" -su amor imposible-Iris West (Candice Patton) como un chico al que le gusta cargar con el peso del mundo. Barry se siente culpable incluso de problemas que no son su responsabilidad. En esto se parece, por supuesto, a Peter Parker (Spiderman). Ese agobio por una culpa inmerecida es lo que hace que Barry sea, básicamente, un buen tío. Uno al que todos querríamos tener como amigo. El conflicto principal de este episodio es el obstáculo que impide que Barry tenga una relación sentimental plena con Patty Spivot (Shantel VanSanten). El problema es, lógicamente, la identidad secreta de Barry y su miedo a que sus enemigos -Zoom- le hagan daño a ella. La muerte de Patty que sueña Barry en manos de Zoom parece estar inspirada en la de Gwen Stacy a manos del Duende Verde, el peor enemigo de Spiderman.



Barry llega a la conclusión de que la solución a su problema es confesarle a Patty su identidad secreta, lo que nos lleva al supervillano de este episodio: La Tortuga. Los poderes de este personaje de nombre ridículo son realmente ingeniosos, en el sentido de que son el opuesto perfecto de los del héroe. Si Flash es el hombre más rápido vivo, la Tortuga hace que todos a su alrededor sean más lentos. El personaje fue creado nada menos que en 1945, enfrentándose al Flash original -el de Tierra 2- Jay Garrick. Era "el hombre más lento vivo". La Tortuga es, como mandan los cánones del tebeo clásico de superhéroes, un ladrón. En este episodio, el contraste entre las habilidades de ambos produce secuencias de acción verdaderamente curiosas, en las que hay elementos moviéndose a velocidad normal, a cámara lenta y a supervelocidad. Los efectos especiales de estas secuencias están bastante logrados y son más que efectivos. Pero volvamos al argumento romántico, porque constituye el elemento más débil del guión. No tiene mucho sentido que Barry quiera tener una cita con Patty en un evento al que sabe que acudirá la Tortuga. También es contradictorio que Barry no confiese su secreto a Patty cuando esta parece a punto de abandonarle -por cierto, ella abre un misterioso paquete remitido desde Midway City, ciudad del Hombre Halcón y Hawkgirl-. Todo esto lleva a que la Tortuga decida raptar a Patty, cumpliéndose así la pesadilla de Barry. Se revela entonces que el villano no es un ladrón inocente, como la versión original de los años 40, sino un posible psicópata obsesionado con convertir a mujeres en trofeos en estasis. Veremos si realmente el poder de la Tortuga ayuda a los protagonistas a detener a Zoom, o lo que planee hacer con el ADN del criminal Harrison Wells (Tom Cavanagh), que vuelve a hacernos dudar de sus intenciones.


Coherentemente con la temática de la serie, la reticencia de Wally West (Keiynan Losdale) a hacer las paces con su padre Joe (Jesse L. Martin) esconde además una pasión por la velocidad: el joven participa en carreras de coches ilegales al estilo de A todo gas (Rob Cohen, 2001) o más bien, como el Johnny Storm (Michael B. Jordan) de la horrenda Cuatro Fantásticos (Josh Trank, 2015). Hay además otra trama, menor, en la que el otro Flash, Jay Garrick (Teddy Sears), esconde también un secreto a su pareja, Caitlin Snow (Danielle Panabaker): que la única forma de salvar su vida es recuperar su supervelocidad. El epílogo trae de vuelta nada menos que al Flash Reverso (Matt Letscher). Mola.


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