ABSOLUTAMENTE TODO (TERRY JONES, 2015) 13 MUESTRA SYFY



Absolutamente todo es una comedia de ciencia ficción que tiene el aliciente de ser una pequeña reunión de los Monty Python. Terry Jones codirigió todas las películas del grupo -Los caballeros de la mesa cuadrada (1975), La vida de Brian (1979) y El sentido de la vida (1983)- aunque su carrera cinematográfica no llega a la altura de la de su compañero, Terry Gilliam. Aquí, el director de Eric el vikingo (1989) utiliza su voz y las de los otros Python -Michael Palin, Eric Idle, John Cleese y el propio Gilliam- para dar vida a los seres extraterrestres de la película (solo falta Graham Chapam, que nos dejó en 1989). Hay que destacar también la voz del recientemente fallecido Robin Williams que, en el papel del perro Dennis, repite lo que hizo más de una vez en vida: roba el protagonismo en cada una de sus intervenciones.


Protagonizada por Simon Pegg -el de Zombies Party (2004), Misión Imposible (2015), Star Trek (2009)- la película plantea una idea muy similar a Como Dios (Tom Shadyac, 2003), en la que el protagonista recibe el poder de hacer "absolutamente todo" con solo desearlo. La diferencia es que aquí no existe el filtro políticamente correcto de Hollywood: el humor es faltón, a veces zafío, pero sobre todo surrealista: esa caca que camina sola hasta el WC. Los deseos del protagonista, Neil, son en realidad un incordio, ya que el 99% de las veces se vuelven en su contra. La comicidad de la película, que acaba siendo una concatenación de gags, proviene sobre todo de la lectura literal que los "poderes" hacen de las peticiones de Neil. Al final, lógicamente, entre tanto chiste, los hay buenos y malos. El nivel no está a la altura de los Monty Python -obviamente- pero algunos momentos se acercan lo suficiente para pasar un buen rato.