THE WALKING DEAD -TEMPORADA 5- NO SANCTUARY


NO SANCTUARY (12 OCTUBRE) -AVISO SPOILERS-
¡Zombies on fire! Los guionistas de The Walking Dead se esfuerzan cada temporada por ofrecer alguna variación que convierta a los muertos vivientes en una amenaza interesante. Pero al igual que en el cómic de Robert Kirkman, hace tiempo que el verdadero conflicto de la serie es, necesariamente, humano. En la última temporada la evolución de los personajes exploraba una pregunta lógica ¿cómo nos cambiaría como personas tener que sobrevivir diariamente al Apocalipsis? Un enfoque similar al de la desesperanzada La carretera (John Hillcoat, 2009), y que obliga a los personajes a decidir si vale la pena perder su humanidad para sobrevivir un día más: ser "carnicero o ganado". En ese sentido apunta el inicio del primer episodio de la quinta temporada, con una textura de torture porn que obliga a incluir a algunos personajes anónimos -son camisas rojas- para que tengamos una mínima sensación de que los protagonistas están en peligro. Por lo demás, mucha acción -suele ser habitual en los primeros capítulos para luego bajar el ritmo- y algo de gore (Greg Nicotero vuelve a estar tras las cámaras). La base de lo que podría ser el argumento de la temporada -llevar con vida al doctor Eugene Porter (Josh McDermitt, ya sabéis, el del mullet) hasta Washington para encontrar una cura- es torpemente expuesta en el momento menos lógico.