SUPERGIRL -TEMPORADA 2- CROSSFIRE



CROSSFIRE (7 DE NOVIEMBRE DE 2016) -AVISO SPOILERS-

Una de las cosas que más me gustan de Supergirl, es cómo asume las convenciones del género superheroico por inocentes que sean. Kara (Melissa Benoist) disfraza a Mon-El (Chris Wood) de "humano" -recordemos el famoso discurso sobre Superman que hace Bill (David Carradine) en Kill Bill Vol. 2 (2004)- y le coloca unas gafas para ocultar su identidad secreta, tal como ha hecho toda la vida Clark Kent. ¿Se podrían haber inventado una forma más realista de proteger su secreto? Sí, pero ¿Para qué? Pedirle "realismo" a una historia de ficción que no lo pretende, es siempre un error. Por otro lado, la pajarita que lleva Mon-El en su disfraz de "Mike", demuestra que los superhéroes venidos de Krypton -y alrededores- tienden a hacerse pasar por nerds. Todo esto pertenece al desarrollo de una trama con sorprendentes momentos de humor en la que el extraterrestre intenta adaptarse a nuestras costumbres. Esta trama tiene momentos desconcertantes, como cuando "Mike" se lía con la secretaria de CatCo, lo que quizás no es más que una distracción: la escena en la que Mon-El y Kara bailan en la fiesta de Lena Luthor (Katie McGrath) apunta a una relación sentimental entre ambos personajes, que, al parecer, se cocinará a fuego lento. Más rápido avanza la historia amorosa entre Alex (Chyler Leigh) y Maggie Sawyer (Floriana Lima). El obstáculo entre ambas es que Alex debe aceptar primero su recién descubierta homosexualidad -o bisexualidad- y eso se refleja en la conversación que mantiene con su hermana Kara sobre Mon-El. Todo lo que dice Alex sobre el extraterrestre se aplica a ella misma.



La gran sorpresa del episodio es el desarrollo del personaje de James Olsen (Mehcad Brooks), que se convertirá en el superhéroe conocido como Guardian. Creado en 1940 en un serial radiofónico de Superman, Jimmy Olsen saltó a los cómics enseguida: se trata de un joven pelirrojo con pajarita que funciona como el Robin de Batman, solo que al no tener poderes, ni habilidades, participa poco de la acción y casi siempre tiene que ser rescatado. De esta esencia del personaje -que poco tiene que ver con el afroamericano cañón que le interpreta en esta serie- se queja James cuando dice "estoy cansado de ser un sidekick". Así, James será Guardian: en los tebeos, un héroe completamente diferente, creado en 1942 por Jack Kirby y Joe Simon, autores también estos de otro superhéroe que también lleva escudo pero que es mucho más famoso: el Capitán América. Guardian es en realidad el policía Jim Harper -que en Supergirl apareció como un militar en el episodio Manhunter- y que acaba convirtiéndose en una especie de jefe de seguridad del Proyecto Cadmus, principales enemigos a batir esta temporada. De hecho, descubrimos aquí que la jefa de Cadmus es nada menos que la madre de Lena Luthor. Cadmus también se revela como el proveedor del potente armamento capaz de combatir extraterrestres -como a la propia Supergirl- y que lleva a una tímida disertación sobre el control de armas en Estados Unidos. Estas armas, en manos de criminales, dan lugar a un espectactular combate que me hace pensar que los efectos especiales esta temporada son bastante resultones, como los de la secuencia del coche patrulla disparado al cielo.

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