ASH VS EVIL DEAD -TEMPORADA 1- ASHES TO ASHES


ASHES TO ASHES (19 DE DICIEMBRE DE 2016) -AVISO SPOILERS-

No decepciona el regreso de Ash (Bruce Campbell) a la famosa cabaña en la que comenzó todo, allá por el año 1981, en Posesión infernal, ópera prima de Sam Raimi. El episodio está lleno de referencias a aquella película. Vemos la improvisada tumba de la exnovia de Ash, Linda, interpretada sucesivamente por Betsy Baker, Denise Bixler, Bridget Fonda y ahora por Rebekkah Farrell, que aparece solo como su cabeza. Ash relata su historia: cómo Linda fue poseída y tuvo que decapitarla -aunque luego ella bailara bajo la luz de la luna en una escena delirante e imposible de olvidar- hasta que finalmente la descuartizó en el cobertizo al que ahora Ash debe volver. La geografía de la cabaña se recrea exactamente: el ciervo en la pared que provoca el recuerdo del compañero muerto de la policía Amanda Fisher (Jill Marie Jones); la trampilla en el suelo que mantenía encerrado a un deadite; la grabadora que reprodujo los versos del Necronomicón; la mano de Ash reptando detrás de las paredes. Estos lugares evocan los momentos álgidos de Posesión Infernal y de Terroríficamente Muertos (1987) generando flashbacks con imágenes de aquellas. Nostalgia pura. Pero el episodio se la juega al proponer la idea -ya presente en El ejército de las tinieblas (1992)- de que de la mano muerta puede "volver a crecer" un Ash clónico -de ahí el juego de palabras del título episódico- que intenta conquistar a Amanda y acaba matándola en una pelea brutal. La muerte de la policía sorprende y resulta inesperadamente dramática, pero luego da paso a un combate absurdo entre el Ash original y su doble. Esas variaciones de tono, entre el terror y el humor, es también la principal seña de identidad de la trilogía de Evil Dead.

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