SUPERGIRL -TEMPORADA 1- HOSTILE TAKEOVER


HOSTILE TAKEOVER (14 DE DICIEMBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-

En solo siete capítulos, Supergirl ha sabido ofrecer una variedad géneros que resulta estimulante. Obviamente estamos ante una historia de superhéroes, subgénero popular de la ciencia ficción, pero se incluyen además elementos de comedia romántica, de coming-of-age y, como demuestra este capítulo, de space opera. Los enfrentamientos familiares -pensemos en Star Wars- se convierten aquí en el conflicto principal cuando Kara (Melissa Benoist) debe encararse a su tía, Astra (Laura Benanti). Los guionistas de la serie huyen de la tentación de convertir a la villana en una mala de culebrón -encima es la gemela malvada de la madre de Kara- y matizan al personaje convirtiéndola en una eco-terrorista preocupada por la destrucción, primero, de Krypton y ahora de la Tierra. Para ello, se recurre aquí a un giro de guión algo manido: Astra se deja capturar para, desde su celda, manipular a Kara sembrando dudas acerca de la decisión de su madre, Alura Zor-El, de haberla enviado a nuestro planeta. En otras palabras, Astra se convierte aquí en una Hannibal Lecter y Kara en su Clarice Starling. 


La otra trama del episodio gira alrededor de un tema muy actual: el sistema informático de la empresa de Cat Grant (Calista Flockhart) es hackeado y sus correos electrónicos -comprometidos- salen a la luz. Esta historia puede parecer poco relevante pero sirve para desvelar un hijo secreto de Cat Grant, al que decidió abandonar para seguir su carrera profesional. Este pequeño (melo)drama sirve de espejo al sentimiento de abandono que tiene Kara acerca de la decisión de su madre de enviarla lejos. Los guionistas de Supergirl suelen utilizar este recurso de analogía: los conflictos de Kara tienen un eco en problemas personales de Cat Grant o James Olsen (Mehcad Brooks) que luego sirven de mentores para la joven kryptoniana. En otro momento del episodio, una pelea de entrenamiento entre Kara y su hermana Alex (Chyler Leigh) sirve para desvelar que Astra se ha dejado vencer en su enfrentamiento con Supergirl. Son detalles que demuestran el ingenio de los guionistas de la serie.


Una cosa que me gusta mucho de Supergirl es que no tiene complejos. Este episodio presenta un par de secuencias de acción en las que vemos a superhéroes pegándose como debe ser. Sin bien la primera pelea entre Kara y su tía Astra tiene unos efectos especiales casi casi al nivel de Sharknado (Anthony C. Ferrante, 2013), el posterior ataque de los extraterrestres a la sede de la empresa de Maxwell Lord (Peter Facinelli) está bastante logrado. En todo caso, ambos momentos resultan muy divertidos, a pesar de las carencias de presupuesto. Pero lo que me gusta todavía más es que en Supergirl se asumen las convenciones del género superheróico. Todos sabemos que es absurdo que nadie reconozca a Superman en Clark Kent solo porque lleva gafas. Pero este elemento de inocencia se utiliza aquí sin ningún problema: Cat Grant deduce la identidad de Kara, pero necesita que se quite las gafas para confirmarlo. A mí me parece bien.

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