ASH VS EVIL DEAD -TEMPORADA 1- THE DARK ONES


THE DARK ONES (2 DE ENERO DE 2016) -AVISO SPOILERS-

No está nada mal la idea de que el mejor episodio de la temporada de una serie sea el capítulo final. Esta última entrega de Ash vs Evil Dead ofrece la experiencia más cercana a Posesión infernal (1981) posible. Están los encuadres desequilibrados, un deadite levitando y retorciéndose, y esos planos que parecen puñetazos montados a hachazos. No podían faltar los protagonistas completamente cubiertos de sangre oscura y viscosa. Volvemos a ver el plano de "la fuerza". Ash (Bruce Campbell) se alista para combatir el mal con el clásico montaje raiminiano en el que le vemos preparar sus armas. Esto es puro Evil Dead.


Aquí, además, se revela la villana de la serie y el origen del mal, Los oscuros. Esto mientras Ash sigue soltando frases antológicas, como que no le gustó El padrino (1972), ya que es más de El justiciero de la ciudad (1974). Un elemento de la saga clásica que se recupera es ese surrealismo puramente cinematográfico que el joven Sam Raimi cultivaba evitando que su obra fuera otra película de terror más. Aquí, Ash realiza un viaje mental al pasado, al momento anterior al inicio de esta serie, y la villana, Ruby Knowby (Lucy Lawless) intenta tentarle. Pero volviendo a la cabaña, en el sótano de la misma encontramos los momentos más terroríficos de esta primera temporada. La interpretación de Campbell brilla en una secuencia con más de un susto. 

Por cierto ¿hay un guante de Freddy Krueger colgado de la pared? No sería el primer guiño de Raimi al fallecido Wes Craven: en Posesión Infernal, en la misma pared, había un póster de Las colinas tienen ojos (1977). ¿Y ese momento WTF en el que Ash llama "Pedro" a Pablo (Ray Santiago) para luego corregirse? En todo caso, volviendo al terror, este es el episodio más rico en cuanto a imaginería terrorífica. Las cucarachas que salen de los pantalones de Heather (Samara Weaving); Pablo vomita úteros con fetos demoníacos que se convierten en niños aterradores que parecen salidos de un cruce entre La maldición (2002) y The Descent (2005). Heather, por cierto, es torturada como una auténtica scream queen por una cabaña que cobra vida al más puro estilo del surrealismo cartoon que he mencionado antes. La cabaña escupe clavos, los pomos tienen boca, y finalmente la casucha se come, digiere y vomita a Heather sobre Kelly (Dana DeLorenzo), que se convierte aquí en una final girl en la línea del remake de Posesión Infernal, Evil Dead (2013). Mientras tanto, recuperamos al Ash que más nos gusta en esa lucha histérica e hilarante contra el niño monstruo: el plano giratorio de Ash con el niño colgado del cuello; la pelea en la que el héroe recibe un castigo brutal -con nuevos guiños a Los tres chiflados-; y la forma brutal en la que se deshace finalmente de su enemigo. Podríamos decir que le sale el tiro por la culata. 


Al final, Ash demuestra que es un héroe, pero también un idiota y acepta el trato de Ruby. Se salva él, salva a sus amigos, pero condena al mundo. Sospechamos que deviene el Apocalipsis. Recordemos que en el final alternativo de El ejército de las tinieblas (1993), Ash también se enfrentaba al fin del mundo. Un final, por cierto, que habría complicado la existencia de esta fantástica serie, digna continuación de la trilogía original.

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