ESCUADRÓN SUICIDA (DAVID AYER, 2016)


Os voy a decir por qué una película como Escuadrón Suicida tiene valor. Para la mayoría, vale, es otra de superhéroes, mejor o peor. Para el fan de los cómics significa mucho. La sola existencia de este film es el certificado de aceptación de los superhéroes por el grueso del público. Esos que suelen preferir el fútbol y los best sellers románticos como pasatiempo. Pensadlo bien. Escuadrón Suicida es una película de superhéroes sin Superman, Batman ni Spiderman. Ni los X-Men. El personaje más conocido es el Joker, un villano, que encima no se parece demasiado a las versiones previas más conocidas de César Romero, Jack Nicholson o Heath Ledger. Will Smith interpreta a un completo desconocido como Deathshot. Y a pesar de todo esto, un estudio de Hollywood pensó que era una buena idea gastarse un porrón de pasta en esta peli. Un estudio de Hollywood piensa que vosotros, los que no leéis cómics, iréis a verla. Ahora bien ¿Vale la pena que lo hagáis? Lamentablemente, creo que no. Escuadrón Suicida es un desastre parcial. El guión es flojo. La dinámica entre los protagonistas funciona pero porque son personajes -en los cómics- geniales, interpretados por actores con gracia. El director David Ayer -autor de la respetable Corazones de acero (2014)- no tiene la capacidad visual de Zack Snyder, es mejor narrador, pero no consigue una set piece auténticamente memorable. En la película hay buenos momentos -el primer tiroteo protagonizado por Deadshot (Will Smith)- pero el ritmo general es bastante irregular. No ha sido de ayuda el supuesto esfuerzo que ha hecho la productora para que la película sea "divertida", lo que ha llevado -creo yo- a incluir temas musicales "molones" sin venir a cuento. Hay varias canciones acompañando las primeras secuencias que, intuyo, han sido añadidas tardíamente: el montaje no acompaña el ritmo de la música y en algún momento la letra se superpone a los diálogos. Además, aunque el director lo haya negado, me creo completamente que hayan rodado escenas adicionales para insertar "chistes" tras las críticas por la exagerada seriedad de Batman v Superman (2016). Hay frases graciosas que ciertamente chirrían y no parecen tener continuidad. Pero esto es solo una impresión personal: no tengo forma de saberlo realmente.


Ahora bien, a pesar de los fallos de la película, creo que la otra cosa importante que consigue Escuadrón Suicida es salvar el universo cinematográfico de DC Cómics. Todos recordáis el Batman de Christopher Nolan como una "obra maestra" pero El caballero oscuro se estrenó en 2008 y desde entonces hemos tenido que aguantar películas tan aburridas y pretenciosas como El hombre de acero (2013) y la mencionada Batman v Superman. Por suerte, Escuadrón Suicida se desmarca de estas y lo hace -lo siento mucho, fans de DC- copiando las pelis de Marvel. ¿Qué quiero decir con esto? Que Ayer hace lo mismo que Capitán América: Civil War (2016): su historia es argumentalmente endeble, pero francamente divertida, apoyándose en personajes que molan -Harley Quinn (Margot Robbie) a la cabeza- interpretados por actores con mucho carisma. Los pseudo cinéfilos que se dedican morbosamente a buscar "agujeros de guión" se tirarán de los pelos, pero el resto, quizás se divierta. Esta película apuesta por la fórmula de Marvel Studios y eso se nota en la continuidad: aparece Batman (Ben Affleck); los hechos ocurren directamente tras Batman v Superman; hay una escena postcréditos. Pero hay una cosa más. Las películas de DC se habían caracterizado por dar rienda suelta a directores con mucha personalidad como Christopher Nolan y Zack Snyder. Marvel entrega sus films a artesanos más que competentes. La película que ha firmado David Ayer -quizás por injerencias externas, aunque él lo niega- ha terminado siendo entretenida pero bastante convencional. ¿Lo peor? El final: Cara Delevingne parece salida de un videoclip de Katy Perry y el fin del mundo parece sacado de Los Cazafantasmas (1984).