AGENTES DE S.H.I.E.L.D -TEMPORADA 2- AFTERLIFE


AFTERLIFE (7 DE ABRIL DE 2015) -AVISO SPOILERS-

Confianza. Agentes de S.H.I.E.L.D es una serie de espías -enmarcada en un universo de ficción poblado por superhéroes- y eso significa traiciones, engaños y mentiras. En los últimos episodios hemos asistido a la revelación de que los agentes Bobbi Morse (Adrianne Palicki) y "Mack" (Henry Simmons) eran agentes dobles que pertenecen a una organización paralela que reclama el "verdadero" legado de S.H.I.E.L.D. Esto ha provocado problemas de confianza entre los personajes que son el origen del conflicto central de este capítulo. No por casualidad el protagonista de la escena inicial se llama "El honesto" Eddie (Stoney Westmoreland) un vendedor de coches usados del que no te puedes creer ni una palabra.


El problema de la confianza es verbalizado explícitamente por Fitz (Iain De Caestecker). El agente científico no se fía -lógicamente- de Bobbi y Mack. Pero ¿Se fía de la que fue su amiga, Simmons (Elizabeth Henstridge)? No conoceremos la respuesta hasta la secuencia postcréditos. 


Tampoco se cree la agente May (Ming-Na Wen) los argunentos del director del nuevo S.H.I.E.L.D, Robert Gonzales (Edward James Olmos). Hay una escena clave en la que éste intenta convencer a May -que permanece prisionera- de sus buenas intenciones, dándole una pistola. Sabemos que Melinda no es leal más que a sí misma y que en el pasado tuvo dudas sobre el agente Coulson (Clark Gregg). Flotando en el aire queda el misterio del origen de su ya famoso apodo: "Caballería".


Mientras tanto, Coulson sabe que no puede fiarse de nadie. Por eso recurre a un personaje de la primera temporada de la serie, nada menos que Deathlok (J. August Richards), un cyborg que ha sido enemigo de los agentes en el pasado. A Coulson le acompaña Hunter (Nick Blood) un mercenario del que nadie se fía demasiado, pero que aquí jura lealtad al director de S.H.I.E.L.D, a pesar de que este le mantiene ignorante sobre sus planes. Esta trama acaba con un cliffhanger que obligará a los protagonistas, una vez más, a aliarse con alguien que les ha traicionado en el pasado: Grant Ward (Brett Dalton).


Pero el episodio se titula Afterlife porque se centra en un lugar utilizado como refugio por lo que podríamos considerar como los Inhumanos del Universo Marvel cinematográfico. Aquí encontramos a Skye (Chloe Bennet) teniendo grandes problemas para confiar en sus nuevos protectores. Skye parece encontrar a alguien fiable en Lincoln Campbell (Luke Mitchell) un inhumano encargado de ayudarla a adaptarse a sus nuevos poderes. Pero la presencia de otra traidora, Raina (Ruth Negga), hará dudar a Skye. No sabe que su padre, Calvin Zabo (Kyle MacLachlan) se encuentra prisionero en el mismo lugar, porque no se sabe controlar. La gran revelación del episodio es el regreso de Jiaying (Dichen Lachman), nada menos que la madre de Skye, que intentará -¿adivináis?- ganarse su confianza.

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