AMERICAN HORROR STORY: HOTEL -DEVIL´S NIGHT


DEVIL´S NIGHT (28 DE OCTUBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-

El episodio de Halloween de cada entrega de American Horror Story suele deparar agradables sorpresas y esta temporada, Hotel, no es la excepción. Aunque hay que decir que la historia de este capítulo no apuesta precisamente por la diversión terrorífica que podríamos asociar con la noche de brujas. Una de las tramas principales se centra en el doloroso tema de los niños desaparecidos. Me refiero a Holden (Lennon Henry), el hijo vampiro del detective John Lowe (Wes Bentley) y su (futura) exmujer Alex (Chloë Sevigny). Esta acaba el episodio dispuesta al mayor de los sacrificios para recuperar a su hijo, permitiendo que la Condesa (Lady Gaga) la convierta también al vampirismo. Además, la trama incide en la culpa de un padre que ha perdido a su hijo en el flashback protagonizado por la limpiadora del hotel, miss Evers (Mare Winningham), que narra cómo fue raptado el suyo en Halloween, a manos de un macabro asesino en serie.


Devil´s Night versa principalmente acerca de la figura del asesino en serie, que ha estado presente, por cierto, en cada temporada de AHS. Esto resulta lógico, ya que el psycho-killer es el monstruo moderno por derecho propio, aunque últimamente tenga que competir con el zombie. Resulta interesante lo que propone la historia de este episodio -firmada por la guionista Jennifer Salt- porque plantea una situación que se presta al humor retorcido tan característico de la serie: cada noche de Halloween, el fundador del hotel, el asesino James March (Evan Peters), invita a cenar a los psicópatas más famosos de la historia. Esto, que como he dicho, parece tener cierta gracia, la pierde completamente si pensamos que los personajes invitados son asesinos en serie reales y recientes.


La lista de invitados incluye nada menos que a John Wayne Gacy (John Carroll Lynch, que ya interpretó al payaso asesino Twisty en Freak Show), quien violó y mató a 33 hombres jóvenes entre 1972 y 1978. Gacy se disfrazaba de payaso -tal como se ve en este episodio- y se le ha dedicado alguna película de bajo presupuesto, como Gacy (Clive Saunders, 2003). También asiste Richard Ramírez (Anthony Ruivivar), que mató a 14 personas -además de violaciones y secuestros- en los años 80. Ramírez también ha sido protagonista de alguna película menor que no citaré. Mucho más famoso es Zodiac, asesino famoso entre los años 60 y 70 por burlarse de la policía escribiéndoles cartas (hay una broma sobre esto en el episodio que nos ocupa). Nunca fue detenido y por eso aquí aparece encapuchado. Sobre él se han hecho películas como el clásico Harry, el sucio (Don Siegel, 1971) y la absorbente Zodiac (David Fincher, 2007). Todavía más retorcido es Jeffrey Dhamer (interpretado por el exFringe Seth Gabel), un asesino especialmente sádico que mató a 17 hombres con los que practicó la necrofilia y el canibalismo. Tal como se ve aquí, este monstruo anulaba la voluntad de sus víctimas taladrándoles la cabeza para inyectarles ácido en el cerebro. Su idea era crear zombies para convertirlos en esclavos sexuales. En serio. Por último, tenemos a Aileen Wuornos (interpretada por la recurrente Lily Rabe) famosa por haber sido encarnada por Charlize Theron en Monster (Patty Jenkins, 2003) y fallecida recientemente, en el año 2002. Resulta llamativo que los autores de AHS no hayan incluido al famosísimo Ed Gein, que ha inspirado las historias de Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960); La matanza de Texas (Tobe Hooper, 1974) y El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991). Sobreutilizado, seguramente.


Pero lo que quiero decir con todo esto es que esta secuencia en la que cenan estos sujetos está planteada con el humor autoconsciente que exige semejante idea descabellada, pero al repasar los terribles hechos de cada criminal, cualquier sonrisa acaba necesariamente petrificándose. No estamos hablando de reunir a Jason Voorhees, Freddy Krueger, Michael Myers y Hannibal Lecter. Esta gente existió de verdad y sus víctimas experimentaron un sufrimiento muy real. Es aquí cuando los guionistas, a través del personaje -ficticio- de March, hacen un comentario sociológico sobre la figura del asesino en serie en la cultura estadounidense, al que colocan a la altura de los mitos -se menciona la Ilíada de Homero- al ser protagonista de novelas, películas, cómics y canciones. Un apunte interesante que me hace pensar en el innegable atractivo del mal y en Jack el destripador, utilizado ya alegremente como un personaje de ficción: después de 127 años, sus crímenes no duelen a nadie. Por cierto ¿Qué quiere decir que hayan invitado a una cena exclusiva para asesinos a John Lowe? ¿Nos están diciendo que él es en realidad el misterioso psicópata que se inspira en los diez mandamientos? Y un apunte más: los fantasmas bailan con el tema Sweet Jane -escrito por Lou Reed- que aparece en la banda sonora de la película Asesinos Natos (Oliver Stone, 1994). No creo que sea casualidad.

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