STRAIGHT OUTTA COMPTON (F. GARY GRAY, 2015)


No penséis que Straight Outta Compton es simplemente un biopic sobre la carrera hacia el éxito de tres de los artistas más conocidos del hip hop. Aunque algo de eso hay en la historia de la complicada vida de Dr. Dre, Ice Cube y Eazy-E; músicos salidos de ese famoso barrio de Los Ángeles dominado por las pandillas. Hay varios apuntes sobre el lado "oscuro" de los protagonistas -violencia, consumo de drogas, posesión de armas, codicia- pero estos no deben sorprendernos. Lo que eleva el film por encima de otras películas biográficas es la rabia que consigue transmitir por la injusta marginación de los afroamericanos en Estados Unidos.


Esa rabia recorre toda la película, en la que presenciamos varias escenas de brutalidad policial que cristalizan en el tema Fuck tha police, canción protesta escrita por Ice Cube -interpretado por su hijo, O´Shea Jackson Jr.- y elegida como un hito en la trayectoria del grupo NWA, antes que sus éxitos comerciales. Resulta coherente entonces que se incluya en la historia la agresión policial a Rodney King y los disturbios que provocó en Los Ángeles en 1992. Dentro de la lógica de la narración, estos hechos aportan validez al mensaje de los protagonistas: no son héroes capaces de cambiar la realidad, sino cronistas de una situación injustificable.


A pesar de esto, Straight Outta Compton no presenta a sus personajes como víctimas oprimidas, sino como seres humanos con defectos, incapaces de cambiar un destino marcado por su origen. Dos escenas resumen las intenciones de la película. La primera abre el film y nos muestra a Eazy-E (Jason Mitchell) enfrentándose a narcotraficantes que no quieren pagar por las drogas que les ha traído. Luego, en el último tercio de la historia, hay otra escena con una tensión equivalente: Eazy-E ha triunfado como rapero, pero su vida corre peligro de nuevo al encararse con los matones de una discográfica rival. Estos dos momentos nos dicen que aunque Eazy-E consiguió salir de Compton, su vida estuvo marcada hasta el final por la violencia del barrio en el que nació.