AGENT CARTER -TEMPORADA 2- BETTER ANGELS


BETTER ANGELS (26 DE ENERO DE 2016) -AVISO SPOILERS-

Una cosa que agradezco de Agent Carter son los guiños a cómics tan poco conocidos como Kid Colt. El Universo Marvel es tan amplio que caben personajes del western como este vaquero, aparecido por primera vez en un cómic en 1948. En este episodio, el cowboy con chaleco de vaca se convierte en el protagonista de la película que rueda Howard Stark (Dominic Cooper) -ya sabéis, el padre del futuro Iron-Man (Robert Downey Jr.)-. Esta nueva faceta cinematográfica de Stark sigue los pasos de su modelo en la vida real, el excéntrico Howard Hughes -Hell´s Angels (1930)-. Y por si acaso alguien no pilla la oscura referencia comiquera, el propio Stark muestra un tebeo de Kid Colt y luego, en su oficina, vemos las portadas de otros más. Guiños aparte, la escena introduce al millonario inventor en esta segunda temporada, ubicada en Los Ángeles, y lo hace con un tono de humor más acuciado que en la entrega anterior, situada en un Nueva York más adecuado para el noir.

El tema principal de Agent Carter siempre ha sido el feminismo, por eso, no es casualidad que el misterioso Arena Club esté reservado solo para hombres. Howard Stark es el encargado de infiltrarse en el mismo... y lo hace llenándolo de playmates. Al parecer, el que Stark sea un mujeriego no lo convierte en un machista, sino en un elemento transgresor contra el conservadurismo del club. Vale. El caos que siembra Stark permite a Peggy Carter (Hayley Atwell) infiltrarse en el club luciendo un modelito de escándalo, para luego acabar metida debajo de una mesa. Inocentemente sexy.


Más interesante es la "materia cero" pegada al rostro de Whitney Frost (Wynn Everett), cuyos efectos vamos conociendo un poco más. Al igual que la heroína de esta serie, la villana es una mujer que debe abrirse camino en un mundo de hombres: ha tenido que vivir a la sombra del político Calvin Chadwick (Currie Graham). Whitney es capaz de hacerse la víctima para conseguir que su pareja elimine a su rival, Peggy. O que al menos lo intente. En realidad, Whitney es el "cerebro" detrás de la oscura empresa Isodyne: de víctima tiene poco; pero como actriz, está cerca de ser reemplazada por una chica más joven. De este desprecio parece salvarla su productor, pero enseguida se descubre que su verdadero interés es aprovecharse -ya me entendéis- de la guapa intérprete. Este nuevo agravio machista desencadena el poder mortal de la "materia cero" -una cosa negra y viscosa parecida a Venom- que acaba con la vida del acosador sexual.


El aumentado tono de humor y de fantasía inocente en esta segunda temporada es patente en la subtrama que involucra al doctor Wilkes (Reggie Austin) convertido en una suerte de fantasma incorpóreo. Una imagen que lleva a pensar en Agárrame esos fantasmas (Peter Jackson, 1996) y que demuestra la voluntad del equipo creativo de la serie por evolucionar.

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