AGENT CARTER -TEMPORADA 2- MONSTERS


MONSTERS (16 DE FEBRERO DE 2016) -AVISO SPOILERS-

La psicópata espía rusa Dottie Underwood (Bridget Regan) ha sido capturada por el malvado consejo, ahora liderado por la desquiciada Whitney Frost (Wynn Everett). El resumen del argumento es una buena muestra de lo pulp que es Agent Carter, que en esta segunda temporada se deja llevar por los personajes maniqueos y las situaciones extremas. El cautiverio y la tortura a la que es sometida Dottie recuerdan a otra serie de espíritu similar, Alias (2001-2006) de J.J. Abrams. Allí la protagonista, Sidney Bristow (Jennifer Garner) solía caer en manos del enemigo para sufrir luego refinadas técnicas para infligir dolor. El despliegue de aterradores utensilios por parte del torturador era habitual allí y aquí se repite en manos de Vernon Master (Kurtwood Smith). La variación que propone Agent Carter es que Master no tiene éxito sacándole información a Dottie. Tiene que ser Whitney -una mujer- la que utilizando sus mortíferos poderes basados en la "materia cero" haga confesar a la rusa los objetivos de Peggy Carter (Hayley Atwell).


Agent Carter se estructura en cada episodio como una concatenación de cliffhangers que nos mantienen enganchados. Veamos: Whitney obtiene la información que necesita sobre Peggy y le tiende una trampa, pero enseguida se desvela que la agente sabe lo que le espera y aún así decide enfrentarse al peligro; el gadget que utiliza Jarvis en la operación de rescate no funciona y es hecho prisionero junto a Peggy; cuando logran escapar descubren que la trampa era para Wilkes, por lo que la mujer de Jarvis también está peligro; Sousa es apaleado (Enver Gjokaj); Ana Jarvis (Lotte Verbeek) es efectivamente herida de muerte; Dottie escapa. No todos estos giros tienen consecuencias relevantes pero sirven para mantener el interés de una forma muy primaria y efectiva. El capítulo acaba con la vida de Ana pendiendo de un hilo.


Por otro lado, el personaje del maquiavélico Vernon Masters resulta interesante porque puede ser al mismo tiempo un sádico torturador y un trasunto del McCarthy de la caza de brujas. Su condición de funcionario del Gobierno americano le permite manipular a los agentes de la S.S.R sin necesidad de utilizar métodos más violentos. Ya intentó influir en el jefe Thompson (Chad Michael Murray) y ahora repite la jugada con Sousa, apelando a su patriotismo. Tras fracasar, Vernon ordena una paliza a Sousa y luego se burla de él impunemente en las oficinas de las S.S.R.


El encuentro entre Wilkes (Reggie Austin) y Whitney Frost se articula como un enfrentamiento entre seres de ciencia ficción que han obtenido superpoderes de forma accidental -originados en la "materia cero"- y que por ello se convierten en marginados. No son los primeros: desde la Cosa de los 4 Fantásticos, pasando por los X-Men y hasta Spiderman. Lo que hace diferente a un superhéroe siempre ha sido una metáfora de una exclusión social mucho más real: en este caso Wilkes es afroamericano y Whitney una mujer en los conservadores, machistas y racistas años 50.

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