FEAR THE WALKING DEAD -TEMPORADA 1- THE GOOD MAN


THE GOOD MAN (4 DE OCTUBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-

Finaliza la primera temporada de Fear the Walking Dead dejando el argumento abierto -¿escapan los protagonistas en barco?- pero cerrando su planteamiento temático con un mensaje desencantado, pesimista. En este episodio, la imagen de un montón de cuerpos calcinados -que recuerda al holocausto nazi- sirve para expresar que la Humanidad, sus valores, se han perdido para siempre. Hay otros apuntes al respecto, como el militar infectado que se suicida contra la hélice de un helicóptero; o los soldados que  escapan de la base cuando todo está perdido y se convierten en bestias capaces de plantearse el abuso de una menor. "Para sobrevivir en un mundo loco hay que abrazar la locura" resume el exageradamente "cool" Victor Strand (Colman Domingo), que en idénticas circunstancias consigue comportarse de forma individualista, egoísta para sobrevivir, pero sin mancharse las manos. "Ayudar a otros nos perjudica", le dice a Nick Clark (Frank Dillane), aunque luego acogerá a éste y a su familia en su mansión de lujo. Porque Strand se revela como un hombre rico al final del capítulo y es curioso que esto le permite estar más preparado para sobrevivir. El contraste lo da precisamente Nick, que también cree estar mejor capacitado para adaptarse al fin del mundo, pero por haber sido un adicto a la heroína, un yonqui.


El orden que conocemos se desmorona en el mundo que dibuja Fear the Walking Dead. Lo que sigue a continuación es una vuelta a lo primitivo, a la ley del más fuerte. Pero además, la serie ha hecho, desde el principio, una reflexión sobre la familia que concluye aquí. La doctora Bethany Exer (Sandrine Holt) plantea a Liza Ortiz (Elizabeth Rodríguez) que la familia son los lazos de sangre y no los vínculos sentimentales o la convivencia. Con ello ofrece la salvación -con los militares- a la familia original que Liza tenía con Travis Manawa (Cliff Curtis) y condena a muerte a la nueva familia que éste ha formado con Madison Clark (Kim Dickens). Se castigaría así a la familia desestructurada. Pero el desenlace de la historia demuestra lo contrario. Liza descubre que está infectada, pero no es capaz de suicidarse y le pide a Madison que le quite la vida. La mujer actual de Travis está dispuesta a matar a la exmujer de este. Madison es menos piadosa, por tanto, más fuerte según el nuevo orden. Sobrevive y se queda con Travis.


"Es imposible salvar a todos" le dice Alicia Clark (Alycia Debnam-Carey) a Chris Manawa (Lorenzo James Henrie), criticando que se parece demasiado a su padre, Travis. En el último episodio de la temporada se impone el bienestar individual por encima del de la comunidad. Esta idea aparece en varios momentos de la historia: los heridos de la base militar iban a ser rescatados hasta que Daniel Salazar (Rubén Blades) aparece guiando a un rebaño de zombies poniendo en peligro a todos. Los protagonistas ocultan a sus vecinos la información de que los militares les van a abandonar, para salvarse a sí mismos. La doctora Bethany Exer, que seguía luchando contra la infección, acaba rindiéndose. Resulta curioso pensar que es la falta de confianza -de información- entre los protagonistas y los militares la causa de que el desastre sea mucho mayor. ¿Se habrían evitado tantas muertes si los héroes no hubiesen tomado acciones -individualistas- para salvarse?



La historia ha girado alrededor del conflicto por el enfrentamiento entre las posturas morales de los protagonistas frente al Apocalipsis zombie. Es un tema derivado de la serie madre, The Walking Dead. Aquí, el personaje de Travis -profesor de instituto- personifica una mirada humanista -¿idealista?- empeñada en mantener los valores de nuestra sociedad actual. Pero todo alrededor de Travis se opone a su empeño. Empezando por su mujer, Madison, que aprueba los métodos de Daniel, un torturador salvadoreño capaz de cualquier cosa para sobrevivir y para salvar a los suyos. Travis se opone lo que puede a Daniel e intenta mantenerse fiel a sus principios, incluso cuando todo se desmorona. Finalmente, su decisión de dejar libre al militar torturado, Andrew Adams (Shawn Hatosy), es un gesto de piedad -y de fe en el otro- que luego es castigado duramente cuando éste reaparece con una pistola para vengarse de Daniel y acaba hiriendo a su hija, Ofelia Salazar (Mercedes Mason). Travis reacciona a estos hechos con una explosión de violencia: golpea salvajemente al soldado. Como si dejara salir todo el mal que hasta ahora había luchado por contener. Si Travis era el "buen hombre" del título de este episodio, a partir de ahora ha dejado de serlo.

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