AMERICAN HORROR STORY: HOTEL -CHECKING IN


CHECKING IN (9 DE OCTUBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-

Al registrarnos en el hotel de la nueva American Horror Story lo primero que reconocemos es la moqueta. Sus patrones geométricos son muy parecidos a los que se desplegaban en el hotel Overlook de El resplandor (Stanley Kubrick, 1980). No era nada difícil reconocer un guiño estético que esconde, sin embargo, una inspiración más profunda en la obra maestra protagonizada por Jack Nicholson. El hotel Cortez -decorado al más puro estilo art déco- también está habitado por fantasmas -hay incluso dos niños gemelos- cuyas historias seguramente vamos a conocer durante los 13 capítulos de esta nueva entrega de la antología del terror. Estos espectros que habitan un inmueble emparentan esta quinta temporada con la primera, American Horror Story: Murder House. En aquella descubríamos que sus personajes eran almas en pena de una casa encantada.

Cada entrega de AHS se ha ido superando en su voluntad de resultar chocante al espectador. La escena del crimen a la que se enfrenta el detective John Lowe (Wes Bentley) resulta exageradamente grotesca, tanto que se puede interpretar como una parodia de Seven (David Fincher, 1995), que se revela aquí como la otra fuente de inspiración de AHS: Hotel. Los títulos de crédito -siempre inquietantes- de esta temporada nos enseñan los diez mandamientos, que sirven de inspiración -artística- para los retorcidos crímenes de un misterioso asesino en serie igual que los siete pecados capitales guiaban la obra de John Doe (Kevin Spacey). En otra escena desagradable, un demonio -en la línea estética del videojuego de terror Silent Hill- sodomiza con un taladro al huésped heorinómano Gabriel (Max Greenfield). Como es usual en la serie, hay en este primer capítulo litros de sangre, consumo de drogas, referencias gay y sexo retorcido. Ryan Murphy y Brad Falchuk saben cómo escandalizar a una audiencia conservadora.




American Horror Story no solo es cada vez más grotesca, también arriesga más cada temporada con objetivos que deforman el plano, planificaciones aberrantes y fugas narrativas. Destaca aquí la presentación del personaje de Lady Gaga, que protagoniza un absorbente videoclip que utiliza el tema She wants revenge de Tear you apart y que se inspira probablemente en El ansia (Tony Scott, 1983). La estética retro, los colores saturados, la atmósfera sórdida, las imágenes oníricas, la forma inconexa en la que se van sucediendo las escenas y la presencia de ese misterioso y sádico asesino me hacen pensar, también, en el giallo -subgénero cinematográfico de origen italiano, derivado del thriller y del cine de terror, que tuvo especial vigencia durante los años 70-. Y si el giallo está estrechamente relacionado con el cine del llamado "mago del suspense", en este episodio de AHS pienso en Alfred Hitchcock cuando veo a Iris (Kathy Bates) empujar a Sally (Sarah Paulson) -hablo de memoria, pero se parece mucho a cuando empujan a Milton Arbogast (Martin Balsam) por las escaleras en Psicosis (1960)- y sobre todo cuando vemos el moño con forma de espiral de la mujer que vende el hotel -Marcy (Christine Estabrook)- y que es una copia exacta al de Kim Novak en Vértigo (1958).


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