JAMIE MARKS IS DEAD (CARTER SMITH, 2014)


Carter Smith, el director de la estupenda Las ruinas (2008) -no confundir con Las Ruinas, el mejor grupo de Heavy Pop del mundo- se pone -demasiado- serio en su segunda película. Jamie Marks Is Dead es un drama -adolescente- con elementos fantásticos, que no me ha convencido. Si me permitís una opinión completamente personal, creo que hay demasiadas cosas que esta película no es. Veamos.


Jamie Marks Is Dead no es la clásica película de terror con fantasma que tiene cuentas pendientes. Aunque al principio lo parece. Tampoco es una derivación de Twin Peaks (1990) sobre un joven asesinado en una pequeña comunidad que acaba revelando el lado oscuro de sus habitantes. Ojalá lo fuera. Mucho menos es una historia de amor. Y eso que los personajes se enamoran y hay una suerte de triángulo amoroso. ¿Qué es entonces esta película?



Me parece que en el fondo Jamie Marks Is Dead es una historia sobre la culpa y que su tema principal es el perdón. Esto a través de la historia de un joven muerto que tiene la habilidad de ser visto y escuchado por un par de personas vivas. Ambas se sienten culpables por no haber ayudado a Jamie, un marginado que, además, era gay. La película tiene en su contra una sobredosis de pretensiones y un déficit en el desarrollo de sus personajes, algo necesario para implicarnos emocionalmente en la historia. El otro problema es que los que hemos visto Homeland (2011) contemplamos con cierto horror a Dana Brody, en lugar de a la adolescente atormentada Gracie Highsmith (Morgan Saylor). Bromas aparte, la pregunta que me hago es si hacía falta que Jamie Marks (Noah Silver) estuviese muerto para contar esta historia.