SQMDVV: ARROW -TEMPORADA 3- THE FALLEN


THE FALLEN (22 DE ABRIL DE 2015) -AVISO SPOILERS-

Perdonad mi machismo, pero Arrow es una serie -mala- para chicas. La trama sentimental con la que nos llevan mareando tres temporadas, protagonizada por Felicity Smoak (Emily Bett Rickards) es la prueba. Una chica guapa -pero no demasiado, buscando la identificación de una espectadora "normal"- debe elegir entre dos amores, el de Oliver Queen (Stephen Amell) y el de Ray Palmer (Brandon Routh). La forma en la que Felicity ha ido dudando entre ambos, babeando al verles sin camiseta, al menos a mí, me ha resultado vergonzosa. Y eso que ella es mi personaje preferido en una serie que no me gusta nada. Sí, esto que hago es hate watching. En este episodio -¿por fin?- Oliver y Felicity -muy cerca de separarse porque él se quedará en Nanda Parbat- se acuestan por fin. Supongo que existe alguien que haya estado esperando este momento. Yo no. La escena de ¿sexo? en la que ocurre esto me parece completamente innecesaria, demasiado larga y tremendamente cursi por la "original" utilización de una velitas para iluminar.


Por lo demás, se trata de un episodio de "ojos húmedos" que se estructura en diálogos entre personajes que abren su corazón: Felicity y Ray que se sinceran; Diggle (David Ramsey) y Maseo (Karl Yune) hablan de algo que no recuerdo pero que luego es importante en la trama; y los ya mencionados, Felicity y Oliver se enrollan. Sorprendentemente, a pesar de que estos actores nos tienen acostumbrados a interpretaciones poco convincentes... aquí no lo hacen tan mal, la verdad. ¿Me estaré volviendo blando?




Por otro lado, resulta que la muerte de Thea Queen (Willa Holland) no era tal. Llevo toda la temporada hablando de los pozos de Lázaro, un concepto extraído de los cómics de Batman de los años 70. Pensé que los iban a utilizar para salvar a Oliver tras ser derrotado por Ra´s Al Ghul (Matt Nable). Pero aunque el villano le metió al héroe una espada entre pecho y espalda, los guionistas no vieron la necesidad de tirar de los pozos de Lázaro para justificar que el protagonista sobreviviera. Sin embargo, ahora sí que sirven para resucitar a la -irritante- Thea. Pues vale. El origen de los pozos, por cierto, se cuenta en una novela gráfica titulada Batman, El nacimiento del Demonio (1992), guionizada por el creador de Ra´s Al Ghul, Dennis O´Neil y dibujada por el magnífico Norm Breyfogle. 

Por último decir que a estas altura resulta ridículo mantener los flashbacks. No aportan, no interesan. No lo entiendo. En este capítulo solo existen para que haya un mínimo de acción. Por una vez no hacía falta. ¡Ah! Y al final del capítulo, Arrow se vuelve malote.

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