DARK WAS THE NIGHT (JACK HELLER, 2014) #NOCTURNA2015


-AVISO SPOILERS-

Dark Was the Night es para mí un sólido ejercicio de Serie B. De la de antes. De la que se tomaba en serio a sí misma. Lo que no quiere decir que no haya en la película los necesarios toques de humor. Una puesta en escena funcional, interpretaciones contenidas y sobre todo la sabiduría para saber narrar la historia de forma de efectiva haciendo del defecto -un presupuesto visiblemente limitado- una virtud.


La idea de partida es el desequilibrio. Ecológico, como sugieren los planos iniciales del prólogo, que nos muestran la tala de árboles del bosque. Místico, como asegura un descendiente de los amerindios (Nick Damici), que recuerda una vieja leyenda sobre el castigo de los dioses -el Wendigo- a los hombres blancos que no respetan sus tierras. Pero sobre todo hay un desequilibrio emocional: el sheriff, Paul Shields (Kevin Durand) ha perdido a su hijo pequeño y su ayudante, Donny (Lukas Haas), a su compañero en un tiroteo. El relato tradicional -y conservador- exige que el orden sea restablecido.


En Dark Was the Night, el héroe ha perdido su papel de protector de la comunidad -el capullo de Jim (Heath Freeman) representa la pérdida de fe de los vecinos del pueblo en su sheriff- y su papel de padre: se está divorciando tras la muerte de su hijo. El protagonista tiene entonces la oportunidad de recuperar su posición enfrentándose a un monstruo. La oscuridad interior producida por la culpa de no haber evitado la pérdida de su pequeño se convierte en algo externo y palpable que se puede abatir a tiros. Sorprendentemente, el drama emocional del sheriff resulta tan efectivo -o la paternidad me ha vuelto blando, que también- que según avanza la historia he comenzado a desear que no aparezca ningún monstruo, temiendo que se cargue el verosímil de la película. Y tenía yo razón. La mejor decisión del director es no mostrar al bicho hasta el último momento. El efecto digital de la criatura no está bien conseguido ¿Qué pasa con el látex? ¿Por qué nadie se acuerda del látex? El epílogo, con una manada de bichos escalando la iglesia que ha servido de refugio a los personajes, devuelve a la película al terreno de la Serie Bme ha dejado un excelente sabor de boca.