THE FLASH -TEMPORADA 1- GRODD LIVES


GRODD LIVES (5 DE MAYO DE 2015) -AVISO SPOILERS-

Lo que más me gusta de The Flash es la forma en la que ocurren los hechos importantes. En el episodio anterior, The Trap, Iris West (Candice Patton) descubre la identidad secreta de Barry Allen (Grant Gustin) gracias a que el roce con su piel produce una chispa identificable, producto de la fuerza de la velocidad. El detalle es bonito, es una metáfora en clave superheróica de la chispa del amor. Iris solo experimenta esa "química" con Barry/The Flash. El caso es que cuando comienza el siguiente capítulo, todo parece indicar que los guionistas van a jugar al suspense: sabemos que Iris sabe, pero los otros personajes no. Pero, tras un enfrentamiento con el villano episódico, Iris aparece por sorpresa en S.T.A.R. Labs para echarle en cara a Barry que sabe que él es el velocista escarlata. A mí esta forma de manejar la información me parece muy efectiva.


"Yo soy Grodd, temedme" dice el general Eiling (Clancy Brown) poseído por la mente de un gorila superinteligente con poderes psíquicos. En serio. El villano más loco de The Flash fue creado en 1959 por John Broome y Carmine Infantino. Eran tiempos menos verosímiles, sí, pero también más divertidos. En el papel, se trata de un gorila nacido en... Ciudad Gorila, que al estar expuesto a la radiación de un meteorito obtiene superpoderes. 



En la serie, Grodd es un experimento del doctor Wells y el general Eiling que se convierte en un "metagorila" por los efectos de la explosión del acelerador de partículas. Si me preguntáis, lo segundo puede ser más coherente con el argumento televisivo... pero es igual de loco. En todo caso, permítanme aplaudir al equipo responsable de The Flash, porque en los tiempos post-Nolanianos que corren en DC, todo tiene que ser muy serio, muy grave, muy "oscuro". Un personaje tan camp como Gorilla Grood habría sido descartado desde el primer momento. Por suerte no ha sido así. 



En el episodio la sensación de amenaza y misterio que desprende el monstruoso simio está bastante conseguida. El efecto digital que recrea al gorila no está a la altura del King Kong (2005) de Peter Jackson, pero gracias a las sombras de las alcantarillas que sirven de hogar a Grood, la cosa se salva dignamente. Me parece meritorio que los guionistas no hayan optado por lo obvio: Grodd no es el monstruo de Frankenstein, no odia a su creador, el doctor Wells, sino que lo considera un "padre". Tampoco han intentado forzar la historia para que el gorila rapte a Iris, lo que habría sido jugar la carta de La Bella y la Bestia (1740) o más bien, la del ya mencionado King Kong (Merian C. Cooper, Ernest B. Schoedsack,1933). Lo mejor es que, como siempre, el héroe tiene serias dificultades para derrotar a su nuevo enemigo. Me ha gustado mucho que rescaten el "puñetazo sónico" de episodios anteriores... y que no funcione. La diadema de protección psíquica que crean Cisco (Carlos Valdes) y Caitlin (Danielle Panabaker) tampoco es la clave. Es la voz de Iris en la mente -y el corazón- del héroe la que logra salvarle la vida.



CAPÍTULO ANTERIOR: THE TRAP